viernes, 3 de octubre de 2025

Todo alrededor sigue girando, todo el mundo sigue con su vida y tú, inevitablemente, sientes que ya no hay hueco para ti en ellas, o tal vez van a un ritmo tan diferente que no encuentras el momento de volver a entrar. Tampoco sabes si has salido de ellas.

Sólo eres consciente de que no sabes cómo volver a arrancar el motor, no sabes cómo volver a hacer que tu vida gire de nuevo. 

La cabeza da mil vueltas, estás cansada de salir a caminar por el mismo sitio un día y otro, de las mismas conversaciones, de la sensación de agobio de tener que estar en casa para hacer las cuatro cosas que haces todos los días como si te fueran a faltar horas a tus días o como si pudiesen surgir mil cosas y tú sólo quieres estar lista... por si acaso. Pero es al contrario, nunca pasa nada, los días son eternos y parece que no acaban nunca.

El teléfono puede pasarse el día entero sin sonar más allá de las dos veces que lo hace todos los días. El silencio hace tantísimo ruido.

No hablas con nadie, eres incapaz de contarle a nadie lo que sientes porque todo el mundo alrededor está batallando, y no poco, con sus vidas. Tampoco eres capaz de dejarlo pasar más allá de la garganta, de ahí ese nudo continuo. 

Y no sabes cómo volver a subirte al mundo, cómo volver a tener una vida.

jueves, 23 de enero de 2025

Y DE ESO SE TRATA

Hay momentos en los que uno necesita alejarse para coger perspectiva o simplemente necesita irse solo a algún sitio para cumplir con algo que desea desde hace mucho tiempo, o para pensar, para encontrarse o para tomar decisiones que no se pueden tomar donde está todo el ruido... o para lo que sea.

Mi yo de hace diez años habría activado las alarmas, habría creado un montón de escenarios catastróficos en su mente y habría pasado esos días con un nudo en el estómago.

Mi yo de 2025 ha entendido que esos días eran necesarios, que necesitaba estar solo y que necesitaba todas esas horas de carretera. ¿Para qué? Pues no lo sé, eso sólo lo puede responder él. Simplemente le pedí que lo disfrutase al máximo, que coleccionase muchos momentos que contarme a la vuelta y que de tanto en tanto diese señales. Nada más. Hizo mucho más que eso.

¿Por qué no iba a entenderlo? El amor también trata de esto, ¿no?

Y a pesar de haberse ido solo, a pesar de haber ido sin mi, a pesar de no haberlo compartido juntos... me he sentido muy feliz y he sonreído como si yo también estuviese al lado de esa hoguera. Y sí, ha sido increíblemente bonito sentirse así. 

Quizás algunas cosas están empezando a cambiar o no, no lo sé... pero hay algo, algo que se siente diferente, que se siente más bonito y me gusta.

Y es que quizás, esto era algo que necesitábamos los dos.

domingo, 2 de junio de 2024

DOMINGO

Hoy es uno de esos domingos raros donde te levantas temprano como si te fuese a faltar día para hacer un millón de cosas pero en realidad no tienes planes y tú lo único que quieres es un abrazo... ese abrazo que te hace sentir en casa.

Hoy es de esos días en los que te levantas temprano, en los que todo parece estar bien pero poco a poco y sin querer se van amontonando los pensamientos, uno detrás de otro... y se van haciendo bola en la boca del estómago y no te dejan la cabeza en paz.

Y en primer plano esas cosas que pensabas que metiéndolas debajo de la alfombra desaparecerían, esas cosas que creías que ya no te afectaban porque tú eres más fuerte y porque el tiempo todo lo cura. Pero te levantas un día y zas! en los morros.

Cómo me gustaría que me dejasen de importar personas que me han acabado demostrando que les di un lugar demasiado importante en mi vida, ojalá dejar de hacerme preguntas, ojalá me dejase de importar  (afectar) lo que hagan, piensen o digan... Ojalá dejasen de importarme esas personas que desaparecen cuando su vida va mejor y dejasen de hacerme sentir idiota, otra vez. 

Ojalá el futuro dejase de ser tan incierto y dejase de darme tanto miedo.

Ojalá todos y cada uno de esos pensamientos no salieran nunca de debajo de la alfombra

domingo, 21 de abril de 2024

VEINTIUNO DE ABRIL

Qué bonito sigue siendo este día a pesar de lo mucho que ha cambiado. 

No sé si es que hay cosas que están escritas en ese destino que desconocemos y que el mundo no está lleno de casualidades, si no de causalidades. Que todo pasa por alguna razón.  

Un veintiuno de abril de hace nueve años me cogiste de la mano y desmontaste por completo todo aquello que siempre pensé que nunca haría. Me cogiste de la mano, y a pesar de todo, decidí ser egoísta, pensar en mi, en lo que sentía, en lo que quería, en dejarme llevar y en vivir todo lo bonito que podría traerme a pesar de todas las tormentas que pudiesen aparecer. 

Créeme. La tormenta más grande no me asusta.

No sé si nueve años son muchos o son pocos, imagino que todo depende del lado por el que se mire.

Para mi son el comienzo de todo lo que queda por vivir, porque contigo quiero que una vida se nos quede corta. 

¿Quieres?

viernes, 30 de junio de 2023

... Y AUNQUE TÚ NO LO SEPAS

Él no lo sabe pero desde que nos conocemos me ha salvado la vida muchas veces. 

Él no lo sabe pero el día que nos conocimos, me la salvó con el primer hola. Ni yo lo sabía hasta que me di cuenta que necesitaba su "hola" cada día.

Él no lo sabe pero ojalá estuviese aquí conmigo ahora mismo, sé que seríamos felices a pesar de la guerra que hubiese fuera. Lo conseguiríamos.  

Me enseñaron a ser tan realista que lo de soñar no lo he practicado mucho pero con él sueño, y me gusta. Los Alpes, el norte, un faro... o dos, un futuro juntos (ojalá atrevernos a ponerlo todo patas arriba por lo que sentimos). Aunque hay días que no quiero alzar demasiado el vuelo por si acaso pero aún y así, no quiero dejar de soñar.

Él no lo sabe pero cada día le contaría un montón de cosas... pero ser pesada es lo último que quiero. Pero siempre hay algo que me apetece contarle.

Él no lo sabe pero los fines de semana sin más noticias que los buenos días son duros. La cabeza parece una lavadora dando vueltas. Y el verano... uff el verano. Pero...

Él no lo sabe pero esa tienda de campaña va a ser el mejor hotel que haya pisado nunca sólo por el hecho de compartirla con él.

Él no lo sabe pero me encantan los planes improvisados, esos mensajes que dicen "te vienes?", "te paso a recoger y...", "puc venir?", "fas café?". Me dan vida.

Él no lo sabe pero hay tantas primeras veces y primeras cosas con él que me da vergüenza decírselas.

Él no lo sabe pero ojalá no me diera tanto miedo leer "no puc" y me atreviese a proponer más cosas. A veces pienso que le estoy fallando siendo tan cobarde.

Él no lo sabe pero me empuja a ser valiente en muchas cosas.

Él no lo sabe pero hace que crea en mi aunque otros se empeñen a tirarme al suelo. 

Él no lo sabe pero es uno de mis mejores apoyos.

Él no lo sabe pero me hace sentir sexy, sensual y muy sexual. Me hace sentir única.

Él no lo sabe pero estos meses me está salvando la vida más que nunca.

Él no lo sabe pero cada vez tengo más ganas de gritarle al mundo que sí, que le quiero y que estoy enamorada de él.

Él no lo sabe pero le quiero más de lo que puedo llegar a demostrarle.

Hay tantas cosas que no sabe que espero que la vida nos regale mucho más tiempo para ir descubriéndolas juntos.

domingo, 9 de abril de 2023

Y ES QUE ERES TÚ...

... y es que cuando el corazón elige a una persona, el resto da igual.

El tiempo, la distancia, las adversidades se convierten en nada.

¿Y sabes qué? Mi corazón te eligió a ti ...

*******

Hay cosas que no sabes aún después de casi ocho años, aunque seguramente algunas las puedas intuir.

Todavía me pongo nerviosa cuando sé que te voy a ver, cuando abro la puerta y te veo apoyado en el marco haciéndote el despistado o bajo y te veo esperándome. En realidad los nervios empiezan desde el mensaje que confirma que nos vamos a ver. Por eso a veces notas que tiemblo por mucho que intento que no te des cuenta. Y es que eres tú, el amor de mi vida.

Me encanta verte sonreír, y reírte. Podría pasarme la vida mirándote y sería feliz. 

Me encanta cuando estamos abrazados y escucho tu corazón o noto su latido en mi espalda. Me transmite tanta calma que me importa bien poco si fuera se está cayendo el mundo. 

Que me encanta cuando me haces callar a besos. Intento seguir hablando para que no dejes de besarme y nos reímos y sonreímos y soy la persona más feliz del mundo. 

Reírnos juntos me da mil años de vida. 

Eres mi último y primer pensamiento al irme a dormir y al despertarme. Da igual la hora que sea. 

Tus besos, los quiero todos. 

Te quiero de una manera inexplicable. He intentado ponerle palabras muchísimas veces pero siempre siento que me quedo corta. 

Me haces la persona más feliz con el simple hecho de existir, de mirarme, de abrazarme, de besarme, de quererme, de acariciarme, de jugar con mis manos, de estar... 

He aprendido muchas cosas a tu lado que me han hecho crecer, ver otras caras de la vida. 

Que estos últimos meses he estado apunto de romperme en muchos de nuestros abrazos. 

Que tu opinión es muy importante para mí aunque no te lo diga. 

Me encanta cuando me cuentas cosas sobre tu infancia o tu adolescencia, cuando me cuentas cosas sobre ti, sobre tus sentimientos. Cuando me hablas del trabajo o de motos. Me pasaría horas escuchándote. 

Cuando estoy cerca de ti no necesito nada más, no necesito escuchar otra voz, ni ver otra cara, ni escuchar otra risa ni ver otros ojos. Muchas veces me pregunto si habrá otro lugar tan cómodo como estar a tu lado, no lo sé, pero sé que cuando estoy contigo no me hace falta nada más. 

Que me encanta cuando te duermes con tu cabeza apoyada en mi pecho mientras te acaricio el pelo, la cara, la barba. 

Que me abrazas y no hay lugar en el mundo en el que pueda sentirme más segura. Que me das la paz que nunca antes he sentido. 

Que me da pánico que te canses de mi o que tomes una decisión y que pienses que mejor cada uno por su lado. Aunque que nunca haya una decisión también me asusta. 

Que eres el mejor y el más bonito amor y sexo que he tenido nunca. Que contigo he vivido sensaciones que no pensaba que se pudiesen sentir y es que somos una mezcla increíble. 

Que ojalá ser la primera opción siempre, ojalá vacaciones juntos, ojalá más noches durmiendo juntos, ojalá esa casa haciéndose realidad. Ojalá tener una excusa y salir una noche a cenar juntos o una pizza y una peli en pijama en casa. Ojalá mil historias que contar juntos, ojalá los Alpes o la costa cantábrica contigo. Ojalá algún faro contigo. Ojalá muchas cosas juntos. 

Que tus buenos días hacen que el día sea mejor. 

Que quiero seguir sumando cosas contigo.

Que enamorarme de ti ha sido el acto más sincero que nunca creí tener con nadie.

Y me encanta que sintiendo todo esto sigamos siendo independientes, dándonos nuestro espacio cuando lo necesitamos y respetemos nuestros tiempos. Tal vez de esto también trata el amor.

Soy el desastre que más te quiere y te querrá nunca.

Y es que eres tú, el amor de mi vida.

jueves, 9 de marzo de 2023

TE QUIERO

Cómo la lías Alfredo!

Ya no sé las veces que he empezado a escribir y he acabado borrando lo escrito. Y es que es imposible encontrar las palabras adecuadas para despedir al que es el hombre de mi vida. Perdón por el desorden pero hoy cuesta mucho ordenar las palabras.

Lo único que me sale sin dudar es lo orgullosa que me siento de ser tu hija, de todo lo que me has enseñado desde que nací y de todos los valores que me habéis inculcado desde el primer día. La mama dice que soy igualita a ti y no le vamos a quitar la razón.

Estos días tengo la cabeza llena de recuerdos… ese colacao calentito que me dabas cuando te pedía leche desde la cama justo cuando te ibas a trabajar. Ese sugus escondido y que descubríamos cuando nos dabas la mano al salir del cole. El día que llegaste con el escritorio que me habías hecho, la de horas que pasé allí dibujando. La de domingos que abrimos el parque de los patos con Quimet, Anna y Ferran.

La de historias que nos has contado de cuando eras pequeño en el pueblo y en el cortijo, las trastadas cuando eras monaguillo y la de veces que se llenaba el cine sin que hubieses vendido apenas entradas. ¿Qué habrá sido del niño al que le pegaste el chicle en el pelo? Sí, sí, ríete… que no tenías una idea buena! Las noches de pesca en las rocas y en la playa. Las vacaciones en León. Las siestas debajo del pino de Cambrils. Los huevos que nos comíamos crudos. Es que son tantos! Sé que pronto volveremos a sonreír al recordarlos.

Echaré de menos nuestros cafés en la Rambla, recorrernos el Ikea mientras aprietas algún que otro tornillo. Te prometo que pronto tendré lámparas e iré acabando las cosas que quedan por hacer en mi casa! Lo que no sé es qué voy a hacer con tanto cáncamo!

No te preocupes por nada, vale? La mama y yo estaremos bien, pero no te voy a engañar, no va a ser nada fácil vivir sin ti. Es que ya te vale! Saber que ya no voy a poder llamarte, no verte los domingos en el sofá pidiéndome palomitas mientras vemos a Nico recorriendo África en moto. Voy a echar de menos contarte por donde hemos salido de ruta y todas las cosas que he visto desde la moto. ¿Sabes? Me hace tan feliz y me da tanta paz. Te las seguiré contando, tenlo por seguro.

Sabes que a mi lado tengo a los mejores amigos que podía tener y que no me van a dejar sola y sé que ellos también te van a echar de menos. No hace falta que me lo digan, lo he visto en sus ojos. No te haces una idea de lo que me alegra que te hayan podido conocer. Estoy tan orgullosa de ti. Y de ellos, de ellos también. Qué suertuda soy.

Por cierto, al peque que está en camino le explicaremos quien era su tío, de una u otra forma os conoceréis. Que lo sepas.

Ah! Otra cosa… lo tenías todo pensado, ¿verdad? Si es así, gracias. De corazón. Tú ya me entiendes.

En fin papa, que te quiero y que nunca en la vida nos vamos a olvidar de ti. Eso es imposible.

Da muchos besos y abrazos por ahí arriba y que disfrutéis mucho esa cerveza. Os la merecéis.

Y nada, lo dicho… que habrá que irse a dormir que esta gente querrá irse.

Te quiero

Mónica

martes, 6 de diciembre de 2022

CHOCOLATE CALIENTE

El frío y la ausencia de planes ayuda a que la combinación de "peli - sofá - manta" sea la opción menos terrible y la más apetecible estos días de casi invierno. Y eso estoy haciendo. Aunque te aviso, Love Actually y The Holiday tienen sus días reservados y no son negociables. También sé que en cualquier momento volveré a cruzarme con Bridget y Darcy.

Ahora mismo, mientras escribo esto hay una chimenea encendida en la tele y una taza en la mesa a la que aún le queda algo de chocolate caliente. Este fuego no da calor pero me gusta y me relaja escuchar su sonido. Y... uff, el cuerpo me está pidiendo mucho chocolate. 

Y no puedo evitar pensar en ti y echarte de menos y pensar en esa chimenea y esas mantas en el suelo, esas tazas de chocolate o, ¿sabes qué? lo que nos apetezca. Vale, lo confieso, así llevo desde el último día que te vi.

¿Te imaginas? Dejar de pensar para sólo disfrutar del momento, de ti, de mi, de nosotros. Olvidarnos del mundo. Parar el tiempo.

Ya sé que tal vez puede parecer que estoy desaparecida, que no me acuerdo de escribirte o de responder a ese te quiero de media tarde pero estoy deseando abrazarte y decírtelo al oído. 

En fin, shhhh que estoy blandita y mira que hora es! Los troncos casi se han esfumado y ya no queda chocolate en la taza de los corazones... Voy a darme una ducha calentita, a ponerme el pijama y tal vez lea un ratito antes de quedarme dormida.

Fins demà.


Contigo, yo quiero estar contigo
Y decirte que ya no puedo vivir sin ti


lunes, 10 de octubre de 2022

...

Hay un monstruo en mi cabeza que no da tregua. Hay un monstruo en mi cabeza que me ata la boca del estómago, me acelera la respiración y el corazón cuando menos me lo espero. Que me hace llorar, que no me deja dormir y me desespera.

Hay un monstruo en mi cabeza que no deja de dar vueltas y ponerlo todo patas arriba.

Qué difícil lidiar con él, intentar no hacerle caso, intentar no escucharle. Y disimulas, no quieres que nadie lo note, no quieres que nadie se preocupe y sacas tu mejor versión, tu mejor sonrisa, aunque cada vez cuesta más. 

A lo mejor si lo ignoro, desaparece. Hay momentos y personas que hacen que lo consiga.

Pero en tu cueva, ya más cárcel que refugio, se hace más grande, más ruidoso y te das cuenta que ya se está empezando a colar hasta en los momentos en los que eres feliz.

Te pasas el día en modo alerta. Agotador. No quieres estar sola, pero no te sirve cualquiera. Quieres hacer planes pero sólo hay uno con el que tu cabeza no inventa excusas. Le quitas importancia a lo que te sucede porque "hay quien sí tiene razones para estar así", "estás haciendo un mundo de esto". El teléfono ha dejado de sonar. El silencio de los fines de semana hace muchísimo ruido. No sabes por dónde empezar. No te fías de quien hoy sí pero mañana no, porque los días que "no" han hecho mucho daño y en cualquier momento te puede llegar la hostia de nuevo. Analizas cualquier gesto, cualquier palabra, cualquier silencio. Te preocupas. Creas escenarios irreales. Le das vueltas a los mismos temas una y otra vez y tú misma te repites que debes parar, que no es sano. No hay filtros con quien te ha hecho daño, y mucho menos con quien le ha hecho daño a quien quieres y te importa. Lo siento, pero no. Perdonar se vuelve complicado. Olvidar, mucho más. Te alejas, te apartas. Te vuelves muy crítica. Estás muy susceptible. No crees merecer los halagos. Quieres trabajar pero sientes que no vas a estar a la altura de nada, que no vas a saber hacerlo. ¿Y si vuelven a hacerme sentir igual? ¿Y si no valgo?. A los días le sobran horas, demasiadas. Y concentrarse... eso ya es otra historia. Contestar a la pregunta "¿qué te cuentas?, ¿cómo estás? y aparentar normalidad, todo un reto. Al final aprendes quién quiere escuchar la verdad  y quien se quedará si el "bien, todo bien" no suena convincente. Aunque sabes que a lo que tienes miedo es a escucharte en voz alta. 

Respiras hondo quinientas mil veces al día apretando la mano contra el pecho, te repites que no puedes dejar que te gane, que tú puedes con esto, que sólo está en tu cabeza, que no debes escucharle. Que tú no eres así. Venga va, me levanto y me activo. Debería intentar dormir más en la cama y menos en el sofá. Debería mirar las lámparas, un sofá, una cama... Uff es que no me apetece tomar esas decisiones además ahora no me lo puedo permitir. Va, salgo a caminar un rato, necesito moverme... pero es que tengo que hacer esto y lo otro... pero tengo todo el día... pero no me va a dar tiempo. 

Y al final, lo único que quieres es dormir, que te echen una manta por encima y que el ruido pare.

Te dicen que lo que sucede es que estás "burnt out" y que es normal sentirse así. Que debes empezar a dar un paso y luego otro pero tú sólo sientes que te han roto. Que han pisoteado aquello en lo que te habías convertido y en lo que tanto te había costado confiar y construir. Y quieres buscar respuestas pero no las hay. Sabes que aquella persona que eras está ahí, que todo eso no ha desaparecido pero todo lo ves borroso y no sabes como volverte a enfocar.

Y sólo te apetece estar con quien te da paz, con quien consigues Ser, con quien te hace cosquillas en el corazón y te sonríen los ojos. Cuando te abraza sientes que deshace tu armadura y no quieres que se acabe. Y sientes que se cuela en lo más profundo de ti, te escucha y sin que se lo pidas, te abraza más fuerte. Y te quedarías ahí a vivir para siempre, entre sus brazos, tu refugio, tu casa de verdad... donde el monstruo no existe, donde el tiempo se detiene.

Pero eres consciente que no vale con hacerlo callar un rato... que hacerlo callar para siempre sólo depende de ti y no puedes delegar esa responsabilidad en otra persona.

Pero es que... no sé por dónde empezar.

miércoles, 17 de agosto de 2022

EL VIAJE DE MI VIDA

Ya hace veinticuatro horas que volvimos, que volví a mi jaula después de cuatro días de libertad. De fondo el cielo se ilumina con relámpagos y no oigo más sonido que el de los truenos y la lluvia. Ese placer de las tormentas de verano que tanto me gustan.

Pensaba en esa habitación de Irún, esa habitación en la que nada más entrar me dijiste que era ideal para que escribiese un libro. Y después de todo el día reviviendo el viaje me ha apetecido ponerme a escribir.

Hay viajes que te cambian la vida, otros que te descubren lugares maravillosos y otros que ayudan a conocerse mejor a una misma. Y luego están los que consiguen hacer todo eso. 

Si me preguntas qué ha significado para mi puedo decirte que primero de todo ha sido Libertad, así, con L mayúscula y la necesitaba desde hacía mucho tiempo. Me ha servido para recordar, para recordar bonito a pesar de todo. Para darme cuenta que hay cosas que por mucho que uno no quiera, tienen fecha de caducidad y que otras son para toda la vida. También ha significado paz y es que estos días me han servido para salir de mi cabeza, para olvidar todo lo que ocurre a mi alrededor y descansar. 

Sí, ya sé que suena raro decir que he podido descansar cuando nos hemos pasado horas y horas en la moto pero para mí, en estos últimos años locos, el simple hecho de no pensar se ha convertido en un descanso.

He llorado más de lo que me habría gustado o más de lo que habría querido que vieras y no sabes cuanto agradezco tus abrazos, tus palabras y el espacio que me diste cuando lo necesitaba. Han habido lágrimas de rabia, de impotencia, de tristeza y de alegría. Sí, de esas también. Y es que hemos cruzado los Pirineos en moto!! Lo hemos conseguido!

Hemos pasado diez horas encima de la moto, nos ha llovido, nos ha granizado, nos hemos levantado del suelo, hemos disfrutado, hemos visto vacas y caballos a escasos metros, hemos pasado por bosques de cuento, hemos cruzado un arc de Sant Martí, hemos volado con halcones, hemos visto cosas y lugares que no habríamos visto de habernos quedado en el sofá de casa... y por todo esto y por mucho más, cada uno de los segundos de ese viaje ha merecido la pena vivirlo. 

Qué bonita locura esta de vivir, ¿verdad? Y que bonito es vivirla a tu lado. 

Gracias por haber compartido algo así conmigo, por contar conmigo siempre, por hacerme vivir, por hacerme sonreír... por hacerme feliz. 

Y es que ¿sabes una cosa? TÚ eres el viaje de mi vida.


De esa extraña melodía que algunos llaman destino
Y otros prefieren llamar casualidad

sábado, 11 de diciembre de 2021

A DOS RUEDAS...

No sé si es por sentir el viento de frente o por esa sensación de libertad. No sé si es por todo lo que ves y que aprendes a mirar con otros ojos. No sé si es por esa adrenalina de la velocidad. No sé si es por perderle el miedo al frío o al calor. No sé si es por esas ganas de no parar y seguir comiéndote el mundo a kilómetros y a curvas. No sé si es por tantas otras cosas bonitas...

Lo que sí sé es que todo eso no existiría si no fuera por ti. 

Y es me regalas el viento de frente y la libertad, todo lo que veo y que ya he aprendido a mirar con otros ojos, esa adrenalina de la velocidad, el haber perdido el miedo al frío y al calor, esas ganas de no parar y comernos el mundo a kilómetros y curvas, y tantas otras cosas bonitas...

Y hoy, que podría parecer un día más, no sólo me has quitado el frío de las manos. Hoy me has regalado un día de sol calentito en la espalda, nieve en las montañas, campos llenos de viñas esperando la primavera, campos de cereales brotando de nuevo, gigantes de viento a lo lejos, antiguas fábricas al borde de pequeños ríos entre montañas. Me has regalado el otoño a las puertas del invierno, me has regalado diciembre. Me has regalado respirar.

Me has regalado la postal más bonita... tú y Montserrat al frente.

Hoy no sólo me has quitado el frío de las manos, hoy me has vuelto a hacer vivir como tantas otras veces.

Y es que me das vida.


Que hoy he soñado en otra vida
En otro mundo, pero a tu lado

lunes, 4 de enero de 2021

SI TÚ QUIERES...

Es verte y querer verte a mi lado cuando me desvelo a las 4 de la mañana. 

Es pasar cinco minutos contigo y querer llegar a casa de trabajar y verte.

Es conocerte más y querer un beso de buenas noches y otro de buenos días. 

Es subirme en ... y desear mil rutas juntos.

Es pensar en ti y sentir que he encontrado con quien quiero amanecer el resto de mi vida, con quien quiero seguir deshaciéndome a besos y caricias por cualquier rincón de casa, con quien quiero pasear de la mano orgullosa de llevarte a mi lado, con quien quiero ver una película un domingo de lluvia y frío en el sofá, con quien quiero dormir abrazada todas las noches, con quien quiero beberme esa botella de vino que tengo guardada desde noviembre de 2019, con quien quiero improvisar planes que nos apetezcan a los dos, con quien quiero escoger un sofá nuevo y una cama que no chirríe, a quien quiero seguir mirando a los ojos y sonreír, con quien quiero seguir aprendiendo y convirtiéndome en alguien mejor, a quien quiero seguir conociendo y descubriendo cosas, con quien quiero seguir rompiéndome la cabeza para hacerle un regalo, con quien quiero que los abrazos siempre duren cinco minutos más, con quien quiero seguir muriéndome de risa cuando me hace cosquillas, con quien quiero subir en... sin pensar a qué hora hay que volver, a quien quiero querer sin tener que esconderme porque quererte es increíblemente bonito, con quien quiero disfrutar de los buenos momentos y ser apoyo en los malos... con quien todo.

Y es que fue conocerte y desear redescubrir la vida contigo... y ¿por qué? pues porqué por fin...

Y tú... ¿quieres?

domingo, 14 de junio de 2020

UN BESO EN LA FRENTE

Ya no sé las veces que he empezado a escribir y he borrado para volver a empezar. Ojalá pudiéramos hacer lo mismo con los días, reescribirlos tantas veces como fuese posible hasta que nos quedasen a nuestro gusto, aunque la verdad, seguro que siempre querríamos cambiar algo.

Hoy mis ojos se han abierto bastante antes de las siete, me he tomado el café en el balcón escuchando el silencio de un domingo que aún dormía, el "bon dia" sin el que ya no sé empezar el día me ha sacado la primera sonrisa... y eso, eso es bonito. Me he dado una ducha y liada en la toalla y con la ventana de par en par me he sentado en la cama aún deshecha. Ya ves, son pequeños momentos que me gusta disfrutar. ¿Habría reescrito esta forma de empezar el domingo? Sólo lo habría reescrito para poderlo compartir con quien me sacó la primera sonrisa del día.

Y ahora estoy aquí, sentada en el sofá, con las piernas encima de la mesa y con el portátil encima de ellas, un colacao fresquito, el aire moviendo las cortinas, el móvil completamente silenciado e intentando darle sentido a estos últimos meses. 

Ha sido difícil no sentirse sola, muy sola. Encerrada en casa sin nadie más que yo misma haciéndome compañía, había momentos que el silencio era ensordecedor. Tomé decisiones que muchos no entendieron, que criticaron y juzgaron y con las que incluso intentaron hacerme sentir mal, pero fueron las que necesitaba tomar en ese momento y eran mías y de nadie más. Necesitaba estar bien. El trabajo, el mismo que me ha hecho sentir una frustración enorme estos meses, me ha mantenido tan ocupada que no me daba casi tiempo a pensar en nada más. Mi familia ha confirmado que animar no es lo suyo así que después de convencer a todo el mundo de lo bien que estaba haciendo bromas y riéndome, me hartaba a llorar cuando colgaba el teléfono, por lo que había momentos que incluso deseaba que no sonase. Saber que todos estaban bien era lo único que necesitaba.

En la foto casi diaria sacaba mi mejor cara para hacerle sonreír (ojalá haberlo conseguido) y que todo lo que nos estábamos echando de menos nos hiciese más fuertes, si él supiera lo cerca que le he sentido, si él supiera que aquel día a mi también se me saltaron las lágrimas después de verle, si él supiera que empecé a dormir en su lado de la cama porque era la manera de sentirme menos sola y más tranquila, si él supiera que aún estoy más segura de lo que siento, si él supiera tantas cosas... 

Dicen que hay gente que llega a tu vida para quedarse para siempre, otra para largas temporadas y otras para poco tiempo, pero que todos llegan a tu vida por algo. Esta maldita pandemia me ha abierto los ojos, me ha distanciado de gente y me ha ayudado a reafirmar decisiones que tomé hace tiempo. No sé si me ha servido para hacer limpio pero sí me ha servido para valorar a las que realmente están a mi lado. También me ha acercado a otras, algunas con las que no hablaba desde hacía años y ha sido bonito ver que seguimos ahí. Algunas personas me han sorprendido, unos para bien y otros no tanto, pero todos hemos tenido que enfrentarnos a esta situación, cada uno con sus circunstancias y sus miedos, así que mejor no sacar conclusiones. Todos hemos luchado nuestra propia guerra.

No sé que traerá la nueva normalidad, pero de momento todo es raro, todas las expectativas se han quedado en nada, han tenido que cambiar o parecen haberse aplazado. 

¿Reescribiría todos estos meses? 
Sólo por todo el dolor que ha causado a tantísima gente, está claro que sí. 

¿Reescribiría mis días de confinamiento? 
Seguramente podría haber hecho muchas cosas mejor pero, aunque con algunas batallas más por dentro, sólo cambiaría lo mismo que hubiese cambiado esta mañana al despertar.

No sé si de esta saldremos mejores pero ojalá seamos capaces de atrevernos a vivir más.



Por todo lo que recibí
Estar aquí vale la pena
Gracias a ti seguí
Remando contra la marea


miércoles, 19 de junio de 2019

SERENDIPIA...

Hoy he sentido la necesidad de volver aquí, a este lugar que tantas veces me ha servido de escape y aquí estoy, en clase, sola y delante de esta hoja en blanco desde hace media hora... escribiendo y borrando porque lo único que me sale decirte es "te quiero".

Parece que Julio Cortazar tenía razón y "las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma".

Pero no me preocupa porque sé que sabes todo lo que esas dos palabras encierran.

¿Sabes? ojalá Nosotros.

Te quiero.






jueves, 22 de marzo de 2018

MAY THE 4th

Paulo Coelho decía en el Alquimista que cuando deseas algo con mucha fuerza, el Universo entero conspira para que tu deseo se haga realidad. Pues yo no puedo estar deseándolo más, así que.... Universo, espabilando!


El cuatro de mayo significa tantas cosas... significa sententa y dos horas de locura, de cansancio, de cariño, de momentos... de oxígeno. 





... be with you

miércoles, 26 de julio de 2017

HAY PERSONAS Y PERSONAS BONITAS...

Ayer conocí a O, me dijeron que estaba muy nervioso pero a la vez muy contento por conocerme y lo primero que hizo al verme fue darme un abrazo y tratarme como si no fuese la primera vez que nos veíamos. Si él supiera que yo tenía esas mismas sensaciones... En parte algo nos conocíamos, mi madre lleva hablándome de él desde que lo conoció hace unos meses y él pregunta por mi todos los días que la ve. Sabe que soy profesora de inglés y yo sé que es un chico muy especial.

O tiene veintiún años e imagina que trabaja de payaso en un circo lleno de trapecistas, malabaristas y pequeños tigres. Su chica, además de ser su compañera de clase, es una de las trapecistas en ese bonito circo imaginario y O ya sabe como será su boda con ella porque si O tiene clara una cosa es que quiere casarse. Ayer O me enseñó como se maquilla un payaso antes de salir a actuar y yo le enseñé una de mis fotos favoritas en la que salgo con una nariz de payaso y una rosa hecha con globos. Me ha prometido un puesto en su circo y me encanta la idea! Y yo le he prometido que cuando el circo vuelva a mi pueblo iremos juntos.

Ayer O me enseñó más cosas de las que él pueda imaginarse y más de las que yo podría enseñarle jamás. O me enseñó que hay que permitirse soñar más porque soñar es una de las cosas más importantes que podemos hacer.

Ayer conocí a O... una de las personas más bonitas que he conocido nunca.

domingo, 8 de enero de 2017

Y ASÍ EMPEZÓ TODO...

Es curioso, yo digo que fue un día y tú que ese día ya era la segunda vez... ¿o es al revés?. Lo que sí que recuerdo es la sensación que tuve ese día, una sensación a la que es difícil ponerle palabras porque la venda de mis ojos no me dejaba ver más allá de aquella puerta. Sólo sé que era una sensación muy agradable y a la que no me negaba siempre que se me ponía delante la oportunidad. Recuerdo buscar miradas, recuerdo buscar sonrisas. Y sí, quizás aquel doce de abril fue el día del "y así empezó todo", la noche del veinte cogió carrerilla y el veintiuno...

Qué difícil contenerse las ganas, qué difícil no poder tocarte, qué difícil evitarnos cuando como dice la canción "te miro y tiemblo" y que bonito a la vez saber de esas ganas, de ser sólo los dos estando rodeados de gente, de esos sencillos roces que erizan la piel. Qué difícil no querer hacer daño.

Ojalá pudieras verte a través de mis ojos, ojalá pudieras ver lo bonito que es mirarte y sentir tantas cosas.

Me gustas... con tus miedos, con tus momentos más negros, esos en los que parece que te alejes, esos en los que prefiero dejarte aire pero sin irme por si me necesitas. Me encantas cuando sonríes, cuando se te escapa una sonrisa tímida y miras para otro lado, cuando estás enfadado con el mundo y consigo hacerte sonreír con tonterías. Me gustas cuando explotas, cuando me cuentas, cuando te liberas... cuando confías en mi. Me encanta como eres. Me encantas cuando hablas de lo que te gusta y de lo que te gustaría hacer y te brillan los ojos. Me gustas viendo lo libre que necesitas ser. Me encanta tu timidez. Me gustas cuando me coges de la mano, cuando la besas, cuando juegas con mis dedos, cuando me abrazas, cuando sonríes al mirarme, cuando me confiesas algo con ese miedo que siente un niño que cree haber hecho malo, cuando me sorprendes, cuando con una canción consigues que sea menos invierno, cuando me regalas la luna, cuando dices ¿vienes?, cuando apareces por la puerta, cuando llega uno de esos días en los que puedo verte dormir, cuando no te espero y me sorprendes, cuando me haces cosquillas, cuando...

Y si, yo también siento ese miedo del que habla la canción......  miedo de quererte, de perderte, de tenerte...


jueves, 8 de diciembre de 2016

Y QUE AL GIRAR EL POMO...

Dice Albert Espinosa que "la vida es un ir y venir de girar pomos" y la verdad es que cada noche, cuando giro el de mi casa para entrar, siempre pienso en cuando me tocará el que me haga escuchar música al entrar, o me permita ver el reflejo de una luz encendida, o el sonido de la radio, de la tele, el sonido del agua en la ducha... 

Cuándo giraré el que esconda una vida, una historia detrás... 




Miedo...

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL CHICO AL QUE LE GUSTAN LOS RETOS...

El chico al que le gustan los retos se sentó a su lado, le cogió la mano y como si de Darcy dicéndole a Elizabeth aquello de “In vain have I struggled. It will not do. My feelings will not be repressed. You must allow me to tell you how ardently I admire and love you.” se tratase... se declaró, lleno de miedo pero de mucho valor. 

Ella, a la que la noche anterior había acompañado a ese lugar al que no quería entrar sola y de la que se despidió con un beso en la frente (uno de esos llenos de cosas bonitas), había escuchado las palabras más duras y que menos merecía esa misma mañana. Verle entrar por la puerta horas después fue un golpe de aire fresco, una sensación de paz... esa paz que tanto necesitaba. Él le transmitía calma, le transmitía seguridad y siempre había tenido ese noséquéquéséyo que le hacía querer tenerlo cerca. Ella no esperaba lo que él iba a decirle, ¿o sí?. La verdad... los dos fueron muy valientes ese día. Supieron crear su propio oasis alejándose del ruido que había a su alrededor.

El chico al que le gustan los retos siempre ha estado ahí, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos nunca ha querido alejarla de los suyos, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la escucha, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la trata como nadie la ha tratado, la besa como nadie la ha besado, la acaricia como nadie la ha acariciado, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la quiere por como es y no por lo que tiene, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la quiere como Darcy a Bridget "tal y como es", quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe como está su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos entiende a su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos conoce su pasado más reciente, conoce la verdad, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe en su interior a quién ella volvería a abrirle las puertas a pesar de todo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le deja su espacio, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe lo que significa para ella su trabajo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos no quiere cambiarla, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le ha regalado las palabras más bonitas, las más sinceras, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la llena de aire en cada abrazo, quiere verla sonreír.

El chico al que le gustan los retos sabe que su corazón es un gran reto, que no entra cualquiera, que ya no se fía de cualquiera, que está más roto que entero... pero él, él sólo quiere verla sonreír.

Ella, en su interior, siente mil cosas, mil batallas... y quizás él lo sabe pero... sólo quiere verla sonreír. Y ella, que conoce las de él, también quiere verlo sonreír.

No me digáis que no sería bonito....




"Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean, saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad...Siempre le fui sincero en todo... Y eso, tenía razón, era más que decir la verdad... Era hacer equipo, saber que siempre estarás allí, significa ser tierra firme para el otro... Piedras a las que podrás saltar de un brinco sin miedo a caer en el agua...Y ella también lo fue conmigo. Os juro que saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio... Te hace sentir fuerte, muy poderoso...Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz... La verdad creo que es lo único que importa...Ella era una energía positiva, quizá por ello su archipiélago también rezumaba parte de esa fuerza..."
(Brújulas que buscan sonrisas perdidas, Albert Espinosa)

martes, 7 de julio de 2015

SOY...

Soy esa a la que sigue sin gustarle el jamón a pesar de haberlo probado y a la que tampoco le gusta la horchata. 
Esa a la que no le gustaba la cerveza y ahora no sabría vivir sin la de los viernes. 
Soy esa a la que le encantaría tener su propio ejército de Minions, esa que sigue teniendo una niña en su interior. 
Soy esa a la que si sueltan en una tienda de juguetes sentirá la necesidad de apretar todos los botones. 
Soy esa que no deja de sorprenderte, la que cree en que en otra vida fue un chico porque no le gustan los tacones y ni se desvive por ir de compras ni por saber de maquillaje. 
Soy esa que prefiere una piscina o la montaña a pasarse las horas tumbada en una playa.
Soy esa que no se pone morena pero sí de color rosa. 
Soy esa que no podría vivir sin café pero que ha aprendido a vivir sin colacao. 
Soy esa que no quiere irse de donde está aunque haya días que ese mismo lugar la ahogue. 
Soy esa que disfruta con su trabajo y se deja la piel en él. 
Esa que observa más que habla. 
Esa que se muerde la lengua por no hacer daño aunque a ella le rasguen el corazón. 
Soy la que llora con facilidad, la que de tanto en tanto se pega lloreras de campeonato para descargar. 
La que se apunta a un bombardeo. 
Soy la que no se subía ni loca en una moto y ahora no se quiere bajar, la que se le ilumina la cara cuando le dicen "mañana salimos, te vienes?". 
Soy esa que comete locuras sólo por ver sonreír a quien le importa de verdad.
Esa que se preocupa desde el silencio y la distancia. 
Esa que echa de menos sin poder evitarlo. 
Esa que parece dura pero no lo es. 
Soy esa que provoca el brillo inconsciente de tus ojos, con la que puedes ser Tú. 
Esa, que a pesar de todo, sigue ahí. 
Soy la que se pone una nariz de payaso en el bar y pide otra cerveza. 
Soy la que es feliz a ratitos que nunca olvida. 
Soy esa a la que el pelo ondulado sólo le queda bien recién levantada. 
La que tiene un cajón lleno de palillos chinos pero se come el sushi con tenedor.
Esa que se despierta antes de las ocho de la mañana.
Soy esa a la que le falta alguien en el sofá.
La que siempre es la mejor pero nunca la primera opción.
Esa que en el mp3 lleva tanta mezcla que hasta ella se sorprende.
La que sabe qué cd no faltará en su coche el día que lo tenga.
Soy esa a la que se le cae el móvil a una piscina y se ríe.
Esa para la que siempre serás alguien muy especial y siempre estará ahí.
La que tiene la nevera llena de dibujos de los peques que tiene a su alrededor.
Esa que te promete un mail que llegará meses más tarde en versión extendida.
La que tiene una botella de cava que es intocable porque es "sólo nuestra".
La que ya no tiene vino en la nevera ni enciende incienso por las noches.
Soy esa que aún no ha estado en ese lugar.
La que se quedó a las puertas de mil cosas.
Soy esa que aún se pregunta cómo es posible que siga estando cuerda.
Soy esa que se pone nerviosa cuando le dicen algo bonito y no sabe donde mirar.La que cuando consigue ser ella misma es feliz.
Soy esa que te conoce demasiado y se calla mil cosas.
Esa que no sabe dejar un mensaje sin contestar.
La que prefiere no soñar para evitar desilusiones.
La que iba a tener una pecera.
Esa que es más feliz los viernes.
La que cada vez disimula peor.
La que es feliz durmiéndose en el sofá.
Soy la que mañana llorará por haber conseguido algo que no pensaba que podría conseguir y sólo pensará en una persona... o la que llorará por haber fallado.
Soy....




Sé que volverás, yo sé que volverás pidiendo auxilio
y tal vez me encontrarás
aunque esté ebrio de amnesia en el exilio