No sé si es que hay cosas que están escritas en ese destino que desconocemos y que el mundo no está lleno de casualidades, si no de causalidades. Que todo pasa por alguna razón.
Un veintiuno de abril de hace nueve años me cogiste de la mano y desmontaste por completo todo aquello que siempre pensé que nunca haría. Me cogiste de la mano, y a pesar de todo, decidí ser egoísta, pensar en mi, en lo que sentía, en lo que quería, en dejarme llevar y en vivir todo lo bonito que podría traerme a pesar de todas las tormentas que pudiesen aparecer.
Créeme. La tormenta más grande no me asusta.
No sé si nueve años son muchos o son pocos, imagino que todo depende del lado por el que se mire.
Para mi son el comienzo de todo lo que queda por vivir, porque contigo quiero que una vida se nos quede corta.¿Quieres?

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