Sé que es difícil de entender, que muchos pensarán que eso no está bien, que habrá gente que se sienta "abandonada" y se enfade y que me lo recrimine cada vez que hablemos, que puedo dar la sensación que me importa muy poco la gente de mi alrededor pero no es así, no desaparezco. No lo hago a malas y muchas veces sale solo. Simplemente me hago a un lado para poder seguir adelante, para poder funcionar, para avanzar. Simplemente... me cambio de ala.
Y ante las preguntas ¿es que se cansa de mi? ¿le agobio? ¿se aburre conmigo? ¿ya no le importo? ¿le doy igual? la respuesta es simple: no... pero necesito coger aire.
Hoy en día que tan de moda se ha puesto la palabra "independencia" es cuando yo más la necesito, pero la mía. Sentirme independiente, libre. Y es ahora cuando más entiendo esta actitud, actitud de la que, ojo!, yo también me quejé en su día cuando la veía en otras personas pero no sabía reconocerla en mi. Quizás es por eso que funcionamos tan bien después de tantos años y es por eso que, ahora escribiendo esto, me doy cuenta que hemos encajado a la primera.
Estoy conociéndome, aceptándome, quitándome todas las capas que en su día me eché encima. No soy la de ayer, pero hoy tampoco soy la que seré mañana. Mejor o peor, no lo sé... más sincera y justa conmigo misma, eso sí. Y ahora que he empezado, no quiero dejar de andar.
