Un día decidiste que había llegado tu momento y que ya era hora de subirte a la tabla. Y aprendiste a mantenerte encima, aprendiste poco a poco a surfear... Pero un día el mar se revuelve demasiado y olas que creías dominadas te vuelven a tirar... Y es que aunque no lo creamos, el mar es un constante examen final.
Es increíble como puede cambiar tanto la visión de las cosas en pocos días.
No pensé que fuera a llevar tan mal el hecho de pasarme agosto y septiembre sin trabajar pero a medida que se iba acercando el último día de los intensivos mi cabeza se iba poniendo más a cien por hora. En ella sólo daban vueltas palabras como "paro", "IVA", "septiembre". Y es ahí cuando volvieron a aparecer fantasmas del pasado como "si hubiese hecho las cosas bien en su momento" o "nunca conseguiré nada".
Cuesta ser positiva cuando ves la que está cayendo así que es difícil que tu cabeza no vuelva hacia atrás y le de vueltas a todo.
Y todo se junta con otras cosas. Tres años durmiendo en un lugar que no consigo sentir como mío, meses que se han convertido en años. Manías que cada vez llevo peor, sensación de falta de aire, ansiedad, dolor de espalda, insomnio, soledad, mucha soledad... y me enfado, y discuto, y me vuelvo arisca, y no me apetece ni ver ni hablar con nadie. Y cuando estoy en casa tampoco consigo sentirme mucho mejor...
Pero no quiero depender de un avión o un tren que me lleve a otra ciudad y me saque de todo eso para poder descansar o sentirme libre porqué entonces cualquiera de los lugares que he pisado en este último año sería bueno para escapar.
No quiero escapar, no quiero volver a eso.
Necesito y quiero hacer cosas, no quiero escapar de ellas. He empezado a estudiar italiano por mi cuenta pero tengo que ponerme con el inglés empresarial, llevo un par de meses haciendo tests de conducir por si así me quito los miedos y me decido a sacarme el carnet pero es que ahora sólo pienso en octubre, en que si no tengo más de siete horas a la semana poco podré hacer y siento que la cabeza me va a explotar.
Pero intento pensar que esto es sólo una mala ola... que Julio ha traído un mar revuelto que durará unos pocos días más.
Me gusta demasiado el mar, me hace mucha falta y desde encima de la tabla se siente todo mucho más, la brisa en la cara, la sal...... y quiero volver a subirme a ella.
Quiero volver a surfear.
¿Te subes conmigo?
No sé si quedan amigos y si existe el amor,
si puedo contar contigo para hablar de dolor.
Si existe alguien que escuche cuando alzo la voz
Y no sentirme sola...
