miércoles, 17 de febrero de 2016

EL CHICO AL QUE LE GUSTAN LOS RETOS...

El chico al que le gustan los retos se sentó a su lado, le cogió la mano y como si de Darcy dicéndole a Elizabeth aquello de “In vain have I struggled. It will not do. My feelings will not be repressed. You must allow me to tell you how ardently I admire and love you.” se tratase... se declaró, lleno de miedo pero de mucho valor. 

Ella, a la que la noche anterior había acompañado a ese lugar al que no quería entrar sola y de la que se despidió con un beso en la frente (uno de esos llenos de cosas bonitas), había escuchado las palabras más duras y que menos merecía esa misma mañana. Verle entrar por la puerta horas después fue un golpe de aire fresco, una sensación de paz... esa paz que tanto necesitaba. Él le transmitía calma, le transmitía seguridad y siempre había tenido ese noséquéquéséyo que le hacía querer tenerlo cerca. Ella no esperaba lo que él iba a decirle, ¿o sí?. La verdad... los dos fueron muy valientes ese día. Supieron crear su propio oasis alejándose del ruido que había a su alrededor.

El chico al que le gustan los retos siempre ha estado ahí, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos nunca ha querido alejarla de los suyos, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la escucha, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la trata como nadie la ha tratado, la besa como nadie la ha besado, la acaricia como nadie la ha acariciado, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la quiere por como es y no por lo que tiene, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la quiere como Darcy a Bridget "tal y como es", quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe como está su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos entiende a su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos conoce su pasado más reciente, conoce la verdad, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe en su interior a quién ella volvería a abrirle las puertas a pesar de todo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le deja su espacio, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe lo que significa para ella su trabajo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos no quiere cambiarla, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le ha regalado las palabras más bonitas, las más sinceras, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la llena de aire en cada abrazo, quiere verla sonreír.

El chico al que le gustan los retos sabe que su corazón es un gran reto, que no entra cualquiera, que ya no se fía de cualquiera, que está más roto que entero... pero él, él sólo quiere verla sonreír.

Ella, en su interior, siente mil cosas, mil batallas... y quizás él lo sabe pero... sólo quiere verla sonreír. Y ella, que conoce las de él, también quiere verlo sonreír.

No me digáis que no sería bonito....




"Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean, saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad...Siempre le fui sincero en todo... Y eso, tenía razón, era más que decir la verdad... Era hacer equipo, saber que siempre estarás allí, significa ser tierra firme para el otro... Piedras a las que podrás saltar de un brinco sin miedo a caer en el agua...Y ella también lo fue conmigo. Os juro que saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio... Te hace sentir fuerte, muy poderoso...Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz... La verdad creo que es lo único que importa...Ella era una energía positiva, quizá por ello su archipiélago también rezumaba parte de esa fuerza..."
(Brújulas que buscan sonrisas perdidas, Albert Espinosa)

martes, 7 de julio de 2015

SOY...

Soy esa a la que sigue sin gustarle el jamón a pesar de haberlo probado y a la que tampoco le gusta la horchata. 
Esa a la que no le gustaba la cerveza y ahora no sabría vivir sin la de los viernes. 
Soy esa a la que le encantaría tener su propio ejército de Minions, esa que sigue teniendo una niña en su interior. 
Soy esa a la que si sueltan en una tienda de juguetes sentirá la necesidad de apretar todos los botones. 
Soy esa que no deja de sorprenderte, la que cree en que en otra vida fue un chico porque no le gustan los tacones y ni se desvive por ir de compras ni por saber de maquillaje. 
Soy esa que prefiere una piscina o la montaña a pasarse las horas tumbada en una playa.
Soy esa que no se pone morena pero sí de color rosa. 
Soy esa que no podría vivir sin café pero que ha aprendido a vivir sin colacao. 
Soy esa que no quiere irse de donde está aunque haya días que ese mismo lugar la ahogue. 
Soy esa que disfruta con su trabajo y se deja la piel en él. 
Esa que observa más que habla. 
Esa que se muerde la lengua por no hacer daño aunque a ella le rasguen el corazón. 
Soy la que llora con facilidad, la que de tanto en tanto se pega lloreras de campeonato para descargar. 
La que se apunta a un bombardeo. 
Soy la que no se subía ni loca en una moto y ahora no se quiere bajar, la que se le ilumina la cara cuando le dicen "mañana salimos, te vienes?". 
Soy esa que comete locuras sólo por ver sonreír a quien le importa de verdad.
Esa que se preocupa desde el silencio y la distancia. 
Esa que echa de menos sin poder evitarlo. 
Esa que parece dura pero no lo es. 
Soy esa que provoca el brillo inconsciente de tus ojos, con la que puedes ser Tú. 
Esa, que a pesar de todo, sigue ahí. 
Soy la que se pone una nariz de payaso en el bar y pide otra cerveza. 
Soy la que es feliz a ratitos que nunca olvida. 
Soy esa a la que el pelo ondulado sólo le queda bien recién levantada. 
La que tiene un cajón lleno de palillos chinos pero se come el sushi con tenedor.
Esa que se despierta antes de las ocho de la mañana.
Soy esa a la que le falta alguien en el sofá.
La que siempre es la mejor pero nunca la primera opción.
Esa que en el mp3 lleva tanta mezcla que hasta ella se sorprende.
La que sabe qué cd no faltará en su coche el día que lo tenga.
Soy esa a la que se le cae el móvil a una piscina y se ríe.
Esa para la que siempre serás alguien muy especial y siempre estará ahí.
La que tiene la nevera llena de dibujos de los peques que tiene a su alrededor.
Esa que te promete un mail que llegará meses más tarde en versión extendida.
La que tiene una botella de cava que es intocable porque es "sólo nuestra".
La que ya no tiene vino en la nevera ni enciende incienso por las noches.
Soy esa que aún no ha estado en ese lugar.
La que se quedó a las puertas de mil cosas.
Soy esa que aún se pregunta cómo es posible que siga estando cuerda.
Soy esa que se pone nerviosa cuando le dicen algo bonito y no sabe donde mirar.La que cuando consigue ser ella misma es feliz.
Soy esa que te conoce demasiado y se calla mil cosas.
Esa que no sabe dejar un mensaje sin contestar.
La que prefiere no soñar para evitar desilusiones.
La que iba a tener una pecera.
Esa que es más feliz los viernes.
La que cada vez disimula peor.
La que es feliz durmiéndose en el sofá.
Soy la que mañana llorará por haber conseguido algo que no pensaba que podría conseguir y sólo pensará en una persona... o la que llorará por haber fallado.
Soy....




Sé que volverás, yo sé que volverás pidiendo auxilio
y tal vez me encontrarás
aunque esté ebrio de amnesia en el exilio


viernes, 1 de agosto de 2014

SIETE...

No sé si la numerología tendrá algo que ver pero cuando empezó el 2014 sabía que no sería un año más de esos que pasan sin pena ni gloria, no era de las personas que tenía grandes expectativas, ni pensaba que sería el año de la salvación de todos, simplemente sentía que iba a ser un año importante... además, era el año del 7, el año de mi número.... 

Sí, fijaos bien! La suma de los números de 2014 es 7, yo nací un día 14 (múltiplo de 7) del mes 7, he cumplido 34 años cuya suma de los números es 7.... ¿Es que necesitáis más señales?

Quizás eso no tenga nada que ver, y sean sólo simples casualidades... aunque no sé si lo sabéis pero las casualidades no existen, existen las causalidades.

Hace casi dos meses que pasamos el ecuador del año y ahora, a mi parecer, todo lo que pase será producto de lo que se ha estado cocinando (siendo conscientes de ello o no) en los primeros seis meses del año. 

Y tanto he debido estar yo cocinando de enero a junio (¡sin saberlo!), que los cambios que están empezando a perfilarse son de los grandes, sobre todo uno... independencia. Y es que la necesito, necesito mis propias paredes, mis propias normas, libertad, saber que puedo hacerlo sola, que soy capaz.... ¿dónde? Pues seguramente fuera de mi zona de confort. ¿Lo difícil? ¿Sabéis si hay algún manual que se llame "Cómo plantear en casa que te quieres independizar" o "La independencia para Dummies"?. 

Entre tanto cocinar también he superado miedos que creía tener y que me han llevado a sentir lo que es la libertad (y me encanta!!!) y he aprendido a ser yo la que dice "hasta aquí", a decir "adiós" cuando al vaso ya no le cogía más agua, por más que me haya dolido tomar la decisión, por más que haya intentado evitar tomarla. No hay día que no piense en ello pero... ¿sabéis esa sensación de tranquilidad que se siente cuando sabes que has hecho lo correcto? Pues eso es lo que siento.

Y tranquilidad es lo que me invade últimamente y la sensación de estar haciendo bien las cosas también... y es que quizás ahora es cuando empieza todo, quizás es ahora cuando empiezo a vivir. Hay quien dice que estoy madurando... Hay quien dice que ha llegado mi momento.


Ahora, paciencia, despacito y buena letra, no quiero prisas...... aunque tampoco quiero pausas.




Just try and have a little patience
Have a little patience

domingo, 27 de abril de 2014

CARRETERA Y MANTA...

Como dice la canción, hoy me he levantado con la sonrisa puesta. No sé, será que llevo todo el fin de semana sola en casa, que ayer fue un buen día y que hace un día espectacular de primavera.

Trasnoché un poco así que no me he levantado excesivamente pronto, pero hoy no hay prisas y además, en esa cama se duerme tan bien... ¿Lo primero? Poner música, ¿lo segundo? Subirme a esa máquina del demonio para acabar dedicándole una gran sonrisa y un baile muy a lo Monica Geller al ver que ya son cinco menos y que el esfuerzo da sus frutos. 

¡Viento en popa a toda vela!

Y pasar el domingo en pijama, mi pijama favorito, uno de esos que yo llamo "pijama de chico pero no", la música sigue sonando, ahora una canción, ahora otra... y mientras voy bailando por casa muchas de ellas me llevan a pensar en lo ideales que son para subirse al coche, ponerlas a todo volumen y ponerse a conducir sin destino, sólo por el simple placer de sentirse libre".

En una de las canciones la escoba me hace de micrófono y en otra lo doy todo al más puro estilo Freddie Mercury con un rotulador en la mano... Who waaants to live foreveeeer!! Cerrar los ojos y dejar que la piel se erice mientras Wembley se viene abajo.

Y todo eso mientras mi mente sigue en la carretera, dentro de un coche, a veces conduciendo, a veces de copiloto. Recordando viajes en coche, imaginando otros nuevos.

No sé, quizás debería sacarme el carné.



You can be anything you want to be
Just turn yourself into anything you think that you could ever be
Be free with your tempo, be free be free
Surrender your ego - be free, be free to yourself

lunes, 21 de abril de 2014

CUANDO SIENTES QUE NECESITAS DOBLAR EL MAPA...

Hace un año, a estas horas, estaba en una casa de un barrio de las afueras de Madrid, cenando y tomando unos mojitos con una amiga y unas cuantas personas más, casi todos de diferentes partes de España e incluso algunos de otros lugares del mundo, personas que veía por primera vez. Unas horas más tarde, estaría un poco más a las afueras de Madrid, durmiendo acompañada de un gato que había decidido dormir a mi lado, apoyando su cabeza junto a la mía en la almohada, siempre que fuese a su casa. A estas alturas del año, Madrid ya era mi segunda escapada de dos mil trece después de Zaragoza. En verano llegaría la ruta por Italia.

Un año antes, por estas fechas, ya había estado en Madrid, estaba recién llegada de Elche, casi preparando las maletas para Zaragoza y con Liverpool en mente... y ni siquiera sabía que unos meses más tarde iría a Pamplona. Un no parar.

Este año aún no he cogido un tren o un avión a cualquier parte y la necesidad de salir de aquí se está convirtiendo en un nudo importante en el estómago. ¿Necesidad de escapar? Yo prefiero llamarlo "necesidad de coger aire y cargar las pilas" porque creo que llamarlo "no puedo más, necesito largarme al menos un par de días" suena muy desesperado.

En mente Valencia, un lugar que siempre me ha tratado muy bien y donde tengo grandes amigos. Un viaje que me apetece muchísimo, y es que ya van casi cuatro años sin bajar y creo que hay que ponerle remedio. Me apetecen los reencuentros, conocer a una personita, tomarme ese café pendiente y lo que surja... 

Hoy, a diferencia del año pasado, duermo en mi cama en Barcelona y sin la cabeza de un gato al lado de la mía en la almohada pero preguntándome si julio le vendrá bien a Valencia... 



lunes, 20 de enero de 2014

EN UN BANCO DE ALGUNA CIUDAD...

Son las seis y veinte de la mañana y ya me conoces, cuando no puedo dormir dar vueltas en la cama me desespera y necesito hacer algo, así que hoy he cogido mi libreta nueva de Barcelona, sí, de esas que no uso por si la letra me sale mal, y como es tan “yo” he decido estrenarla escribiendo algo que también es muy “yo”…

Aunque lo escribo tres días antes, feliz cumpleaños. Veintiséis primaveras ya y parece que fue ayer cuando en un rincón perdido del mundo me contabas que tenías veintiuno, yo andaba ya rozando los treinta. Uy, esto me ha quedado un poco abuela, ¿no?

Hace un rato, cuando me he sentado a escribir tan decidida, me he dado cuenta que no iba a ser nada fácil y es que hay cosas que son dificilísimas de poner en un papel cuando son tan “uno mismo”. Y es que si pienso en ti, si pienso en nosotros, si pienso en estos casi cinco años, sobre todo me vienen momentos, me vienen palabras cargadas de mil cosas, cosas a las que este bolígrafo es incapaz de ponerle tinta y darle forma, pero sé que sólo bastará con que las leas para que me entiendas…

Porque sé que si digo Isla Spain y Txumari puede que incluso hasta se te dibuje una sonrisa, o Antro, o jacuzzi. Y si digo valeriana e insomnio puede que recuerdes algún que otro rapapolvo. Pero sé que también un vuelo a Haití traerá algo bueno, o el primer Danbo de papel, mil fotos y alguna exposición, también las escapadas en bici, un mensaje desde un tren camino de Valencia, un mensaje a la vuelta, la llamada de un mosso el día de Navidad, una llamada un dos de abril de las de “me apetecía hablar contigo”. Mi tete, tu tata. Esos “qué pasa” después de “me das un abrazo…” también traerán algo que sentir. Unos candados. No olvido los “me enfadaré si vuelves a hacerlo” porque sé que iban de verdad. 


Un 7 de abril. Elche y un elefante ¿piensas en lo mismo que yo? Un primer whatsapp y la espera de un mensaje en la habitación de un hotel.

Zaragoza y un “buenos días” muy madrugador, un viaje en coche bajo la lluvia, un pueblo al que no volver, desesperación entre risas, una foto, una calle desierta, una cena, unas copas sin mi, una ducha peculiar, una nota en el espejo, una taza despistada, un espectáculo que grabar… un sofá.

La ruta de un vuelo. Danbo recién llegado. Alelujah y Kathryn Williams. ¿A dónde vamos hoy? Desayunos en la distancia. Un helado de yogur. Chocolate. Una taza de café. Un examen de inglés… Un “te echo de menos”, unas palabras en el blog, una respuesta. Aire. Una falda, un refugio. Un t’estimo. Una noche de verano y unas cuantas noches más…

Y así podrían ser muchas páginas más, y cuantas más cosas escribo otras tantas llegan buscando su hueco en el papel… y ¿sabes? ojalá el tiempo me regale muchas páginas más…

“No hay nada que no nos pille de paso siempre y cuando queramos ir. Sólo hay que saber cómo doblar el mapa”

PD. La próxima vez habrá un día, una hora y un tren. ¿Tomamos un café?



T’estimo.



(escrito el 17 de Enero de 2014)

domingo, 12 de enero de 2014

PUEDE QUE YA LO SUPIESES O PUEDE QUE NO...

  • No me gusta el jamón por muchas Js que tenga.
  • Me encantaría aprender a hacer grandes fotos. 
  • Colecciono tazas de ciudades y países. 
  • Subrayo con lápices de colores las frases que me gustan de los libros que leo
  • Me encanta tener fotos de la gente a la que quiero en la pared. 
  • Si un gajo se me rompe al pelar una mandarina o al separarlo del resto, ya no me lo como
  • No me gusta la horchata pero sí las chufas. 
  • Adoro ser zurda.
  • Mi ojo izquierdo es azul. 
  • Con cuatro años ya cantaba el himno del Barça
  • Tengo sangre del sur pero me siento mucho más cerca del norte
  • Con unos pocos meses de vida estuve muy enferma y tuvieron que reanimarme una vez
  • Me pierde el chocolate
  • Tengo debilidad por los bolsos. 
  • Me encanta viajar. 
  • Me compro libretas de las bonitas para escribir y no las uso porque me da pena estrenarlas por si me sale mal la letra. 
  • Soy malísima jugando a los dardos.
  • Mi ojo derecho es marrón. 
  • Tengo en casa el vaso de la pinta de Guinness que me tomé en el mítico Temple Bar de Dublin. 
  • Me relajo haciendo manualidades, sobre todo con fieltro. 
  • Me encanta el sushi pero no sé comer con palillos. .
  • Hace catorce años que llevo un aro de plata en el dedo corazón de mi mano izquierda. 
  • Estudié Euskera durante un año. 
  • Con cuatro años me pasé un mes ingresada en el hospital por culpa de la escarlatina. 
  • Nunca he tenido gripe. 
  • Mi prenda de ropa favorita es una falda hippie de color verde que me compré en una tienda ambulante al lado de la playa hace ya unos veranos en Cambrils.
  • Han conducido cientos de kilómetros en un sólo día para conocerme en persona y pasar unas pocas horas conmigo en dos ocasiones.
  • Las canciones de Dani Flaco me han conquistado.
  • Cuando veo llorar a alguien que me importa acabo llorando yo también.
  • No digo "te quiero" si no lo siento de verdad.  
  • Mi primer viaje en avión duró veinte minutos. 
  • No concibo la Navidad sin "Love Actually". 
  • Me encantan los desayunos a dos aunque hayan kms de por medio.
  • "No" es de esas palabras que debería aprender a decir más a menudo.
  • Valencia fue la ciudad a la que viajé sola por primera vez. 
  • Soy capaz de tomarme un café con leche a cualquier hora del día. 
  • Soy filóloga inglesa y nunca he estado en Londres. 
  • En verano siempre siempre llevo una cadena de plata muy finita en el tobillo derecho. 
  • Soy incapaz de salir sin reloj de casa. 
  • "La Princesa Prometida" fue la película de mi infancia. 
  • Me encanta escribir y recibir cartas/postales.
  • No sabría vivir lejos del mar. 
  • En Second Life conocí a cuatro personas muy importantes para mi. 
  • Me encanta la filosofía de vida de Albert Espinosa. 
  • Soy de Cola Cao.
  • Me encantan los calcetines de dedos. 
  • "Friends" es mi serie favorita. 
  • "Cocodrilo Dundee" y "Fantasía" fueron mis dos primeras películas en el cine. 
  • De pequeña convertía mi habitación en un colegio en el que mis muñecos eran mis alumnos. 
  • He estado a punto de comprarme pantalones de pijama de chico para dormir más de una vez.
  • Uno de mis sueños es tener un golden retriever y pasear con él por la playa.
  • Estuve varios meses viendo "El diario de Bridget Jones" cada sábado por la tarde. 
  • Guardo todos los recuerdos de mis viajes en una maleta de madera de estilo vintage. 
  • El 23 de Abril es mi día favorito del año. 
  • Perdono con demasiada facilidad.
  • "El Pequeño Claus y el Gran Claus" (H.C Andersen) fue mi primer libro. 
  • No he visto la saga de Star Wars.
  • "La Sombra del Viento" es mi libro. 
  • Disfruto enseñando inglés.
  • Volvería a repetir todos mis viajes.
  • No he probado el gin tonic.
  • En mi mp3 hay música de estilos y años muy diferentes, y también frikadas.
  • Tuve tres pollitos de colores de pequeña (rojo, naranja y verde). 
  • Hace cinco años me planteé cambiar de ciudad por amor.
  • Llegué a tener empapelado mi cuarto con posters y fotos de Take That.
  • No soporto la nata en la leche caliente.
  • Si me tomo una cerveza tiene que ser con limón.
  • El mejor capuccino me lo tomé en Roma el verano pasado.
  • Tengo una mancha pequeñita de nacimiento en la rodilla derecha que siempre me ha parecido un caballito de mar.
  • Hace unos años fui moderadora en un foro de fútbol.
  • Siempre he sido fan de Snoopy.
  • Descubrí los mojitos hace tres veranos.
  • Tengo demasiada paciencia.
  • Me gustan mucho los viajes en coche.
  • Fui más de Oasis que de Blur.
  • Tengo dos piercings.
  • Xavi Hernández es mi jugador.
  • Vivo enamorada de Barcelona.
  • Puedo pasarme una tarde entera en una cafetería si la compañía vale la pena.
  • He aprendido que la felicidad se esconde en los pequeños momentos.
.............


Y otras tantas cosas que seguramente ya sabes.... o no.


lunes, 9 de diciembre de 2013

EL LUNES EMPIEZO...

¿Quién no se ha dicho eso alguna vez en su vida? Dietas, deporte, dejar de fumar... 

Qué será que necesitamos que sea lunes para empezar a hacer o dejar de hacer algo. ¿Qué pasa? ¿El resto de días no son efectivos? Tampoco es que los lunes sean efectivos al 100% porqué igual que hacemos el propósito lo deshacemos decidiendo vivir en un eterno domingo.

Si yo os contase la de cosas con las que he dicho "el lunes empiezo" no acabaría nunca. Cada semana tengo una dieta nueva que empezar "el lunes", me borré del gimnasio (las dos veces que me he apuntado) porque el lunes en el que iba empezar a ir en serio nunca llegaba y así un sinfín de cosas... Pero esta vez es diferente. Me lo he propuesto, tengo un plan de ataque y alguien que me va a ayudar a ello, si consigo ser constante durante al menos quince días y veo progreso sé que no lo dejaré.

En mi vida, el deporte nunca ha sido algo prioritario y aunque lo considero importante nunca me he arrancado. Sí que de pequeña y adolescente jugué unos años a baloncesto e hice natación, un año aprendí a jugar a tenis en un casal de verano, otro verano hice gimnasia rítmica (sí sí, lo que leéis, era pa verme!), hice aerobic varios años y era de las que prefería jugar un partidillo de fútbol con los niños de mi clase que quedarme cotilleando con las niñas... Eso sí, tengo claro que no soy carne de gimnasio (véase el resultado unas líneas más arriba), me aburre y si tengo que ir sola más, lo he intentado varias veces, pero nada, al final el único deporte que practicaba era el de pagar y no ir. 

Pero conforme pasa el tiempo soy más consciente que tengo que hacer algo con mi cuerpo, que llevo una vida demasiado sedentaria y que a la larga me pasará factura (si no lo está haciendo ya), no sé, al menos quiero poder subir escaleras sin echar los higadillos cuando llego arriba!!


Nunca se me ha dado bien correr, mi resistencia es nula, andar ando los kms que hagan falta pero correr... eso es otra historia, pero voy a unirme a Maf en su planning de correr en la dirección adecuada. Me apetece probarme, ponerme el reto de "unos minutos más" cada día y sé que si consigo progresar habré ganado mucho más que resistencia. Ganaré confianza, me daré cuenta que no soy un "cuerpo-escombro" y hasta me gustaré. Y sé que eso tendrá consecuencias en otras cosas.

No pretendo llegar a correr la Marathon des Sables ni la media maratón de Barcelona, pero sí me apetece empezar a conocer dónde está mi propio límite, hasta dónde puedo llegar, sentirme bien... 

Necesito abrir los pulmones y ya no puedo dejarlo para otro lunes...



I don't know where the limit is, 
but I know where it is not
- Josef Ajram -


lunes, 2 de diciembre de 2013

YA NO HAY NADA QUE DECIR...

... es decir que ya no hay nada.

Resulta curioso como gente que en su día formó parte de tu vida, pretende volver a ella como si no hubiese pasado el tiempo, y aún resulta más curioso cuando se trata de alguien por el que incluso te planteaste dejar tu ciudad, tu familia y tus amigos, y a cambio él te dejó de una de las peores maneras posibles, engañándote y por partida doble. 
Sí, resulta curioso.

Y yo, que en estos cinco años he cambiado, he vuelto a sentir, he crecido y he avanzado... actúo como si nada, como si no pasase nada porque es la verdad, no pasa nada... y eso es lo que siento cuando paso página... nada. 

Reconozco que la primera vez que lo intentó hace unos meses fui seca, me pilló por sorpresa y necesité mi escudo. Esta vez llegó sin saludo previo, con una de esas preguntas tontas que tienen como único propósito iniciar una conversación. Contesto, hablamos, me pregunta cómo estoy, cómo me va todo y respondo la verdad, que estoy muy bien. Por educación hago lo mismo, aunque, siendo sincera me interesa más bien poco lo que me pueda contar. Me comenta que se había acordado de mi unos días antes por algo que le recordó a sus vacaciones en Barcelona conmigo, salen algunos recuerdos de aquellos días, río, ya no duele, es un simple recuerdo, uno más de todos los que forman parte de páginas pasadas y capítulos acabados de mi vida. Él se siente cómodo y va cogiendo confianza. A mi mente vienen posibles frases que podrían ser puñaladas pero sería demostrar despecho y darle mucha importancia a algo que no duró tanto como para merecérsela.

Y antes de las buenas noches aparecieron los cargos de conciencia con forma de "¿algún día me perdonarás?". Mi respuesta. clara y sencilla. "La verdad es que después de cinco años no se trata de perdonar o no, si no de pasar página, y yo lo he hecho, igual que he hecho con otras tantas cosas en estos años". Para él eso es un no a su pregunta, por lo que me asegura que seguirá intentando que lo perdone. Pues vale...

Su despedida, un "sabes que si necesitas algo sólo tienes que avisar... fuimos un buen equipo". La mía, un "sí, y breve también"

Seguramente le sorprendería saber que decidir perdonarle o no nunca me quitó el sueño, en cambio sí lo hizo el querer levantarme y seguir adelante.





jueves, 17 de octubre de 2013

LAS GRANDES DECISIONES...

.... ya fueron tomadas hace tiempo aunque uno aún no lo sepa.

Debo reconocer que desde hace unos días, desde el domingo para ser más exactos, me siento liberada. Y es que cuando uno consigue dar el paso de tomar una decisión importante con respecto a algo que le ha hecho sentir más mal que bien durante tantos años, es inevitable tener esa sensación de libertad.

Una libertad que, siendo sincera, también da un poco de vértigo. Ahora me toca volver a situarme, volver a reorganizarme, y al mismo tiempo a ser consciente que los años han pasado, que yo ya no tengo la edad que tenía entonces ni mi vida es la misma que hace cuatro años y medio.

Sé que ahora vendrán unos días más bien feos, en los que tendré que escuchar cosas que ni serán justas, ni serán ciertas, o quizás simplemente estoy presuponiendo mucho y finalmente no pasa nada. 

Pero sea lo que sea, pase lo que pase, la decisión ya está tomada.



viernes, 2 de agosto de 2013

PARA VIVIR, HACE FALTA VIVIR...

... creo que no deberíamos olvidarlo. (Albert Espinosa)


Hace ya dos meses de la última vez que abrí esta puerta, me senté en el sofá y me puse a escribir. Claro que ese día no subí las persianas, ni siquiera di la luz. Supongo que de ahí que lo que dejé salir sólo fuesen colores grises. Hoy, después de llegar, abrir la puerta y echar un vistazo, me he animado a subir las persianas, abrir las ventanas de par en par y dejar que entre el aire. Incluso he puesto música. Y aquí estoy, en el sofá de mi pequeño rincón, un sofá, que no sé por qué pero me gusta imaginar que es blanco, y de fondo sonando Blaumut, unas letras de esas que "fan estiu" (hacen verano) y que no sé por qué, pero me devuelven a Cadaqués... y me gusta esa sensación.

Volviendo a leer lo que escribí aquel día me doy cuenta de que pequé de impaciente (uno de mis tantos defectos) y aunque puede que alguna de esas sensaciones siga presente sé que es diferente, que ahora me siento más tranquila. Aunque reconozco que esa impaciencia me ha ayudado a soltar lastre, de mejor o peor manera, pero lo he hecho. Sé que el gran paso está por dar pero haber podido soltar me ha ayudado a que el día que diga "hasta aquí" todo sea menos drástico y violento. En cuanto al trabajo, al final conseguí algo de aire en julio y en octubre empezaré una nueva etapa en el mismo lugar, esta vez subo un peldaño. Sé que es más responsabilidad, pero me apetece involucrarme, tengo muchas ideas y ya que me dan la confianza y la oportunidad de poder contribuir para que este proyecto siga adelante, no pienso desaprovecharla. Quiero sacar lo mejor de mi, lo mucho que aún me queda por dar, quiero avanzar y sé que este es un buen paso adelante.

Hace dos semanas que cumplí los 33 y desde entonces todo se ha vuelto de un color verano que me encanta, azul cielo, color arena, azul mar... Y es que no sé por qué siempre desconfío del verano cuando viene demostrándome desde hace tiempo que es lo mejor del año. Esta vez me ha quitado mi paraíso pero me lo está compensando... días con amigos, playa, sol, luz, montaña, paciencia premiada en forma de cariño y hasta me ha traído mi primera vez en una tabla de surf de verdad. También ha venido acompañado de algo inesperado y que me apetece disfrutar pero para lo que tengo que respirar y saber guardar calma y sobre todo, no pensar más de la cuenta... Simplemente disfrutarlo, eso es lo único que tengo que hacer.

Y por si fuese poco, mi verano se ha puesto de acuerdo con el de una de mis mejores amigas y ha decidido llevarnos a Italia, nos concede doce días para recorrerla de norte a sur, desde el Adriático al Tirreno, y poder conocer así muchas de sus caras. Y también para volver a Roma, la "cittá eterna", diecisiete años después.

Me va a venir bien, todo lo que está pasando me va a venir bien para cargar las pilas, para coger con ganas la vuelta.

Y ahora, si me lo permitís, voy a bajar un poco la persiana, lo justo para que no entre tanto calor pero lo suficiente para que entre la luz y así, seguir con "Brújulas que buscan sonrisas perdidas", ahora que hay calma me apetece Albert Espinosa, que al igual que Blaumut, me da también sensación "d'estiu".



... Sail


viernes, 31 de mayo de 2013

MASCAR CHICLE Y MIRAR AL HORIZONTE...

Hace unos cuantos años, a estas alturas de curso, mis nervios se debían a los exámenes finales y ahora se deben al "no saber qué pasará". Y yo que pensaba que una vez acabada la universidad mayo volvería a estar vivo.... ¡bendita inocencia!

Siempre me ha pesado la incertidumbre, soy de esas personas para las que la improvisación está genial pero no para ciertos temas. Así que cuando se acerca junio, el no saber si habrá gente para los intensivos de julio, el saber que hasta octubre nada de nada, y el no saber qué pasará entonces... me crea de todo menos seguridad.

Y si sumo el estar cansada, sentir que llevo unos años sacrificando cosas que los demás nunca se han planteado, que necesito mi propio espacio, que necesito mi propia vida, que lo de dormir y descansar ya lo he dejado para otra vida, que la última vez que me dijeron "ay pero qué buena eres y qué suerte tienen contigo..." respondí "no, lo que yo soy es gilipollas", que por cada cien veces que digo "si" una digo "no" y resulto ser una egoísta, que no puedo plantearme el independizarme porque no tengo una mínima estabilidad que me lo permita... pues tenemos como resultado un poquito más de ansiedad en el estómago. 

Últimamente tengo pocas ganas de nada, me cuesta la vida arrancar por las mañanas, tengo pocas ganas de hablar y mucho menos de dar explicaciones, salto a la mínima, como decimos en catalán "tinc la pell molt fina" (tengo la piel muy fina). Por mi mente pasa el carnet de conducir, otros idiomas, el BEC (Business English Certificate), el nivel D de catalán, el ELE (Español como lengua extranjera), retomar el euskera... pero no consigo ponerme con nada de ello. Además me he llevado alguna que otra decepción, intento no darle importancia pero es difícil olvidar como me han hecho sentir con su manera de actuar o sus palabras (o con lo que no han dicho) y ando digiriendo (claro que por suerte ahora digiero estas cosas mucho mejor que antes.¡Bien por mi!).

Estos dos años he avanzando todo lo que no había avanzado años atrás y es que ahora me permito (porque ahora sí creo merecerlo) soñar, disfrutar e incluso sentir. Pero sigo con una piedra bastante grande en el zapato y a veces cuesta mucho caminar. Es por eso que, aunque masque chicle mientras miro al horizonte para no marearme, necesito salir a coger aire de tanto en tanto, necesito quitarme los zapatos yo también. 

Hay qué ver... Qué será que sabiendo cuál es la solución somos incapaces de llevarla a cabo...

Pero que quede clara una cosa, yo sigo encima de la tabla, no me he bajado ni tengo intención... sólo es que a veces cuesta más que otras eso de mantener el equilibrio.




Sabré caminar mejor
si no pierdo el equilibrio
al chocar con tu recuerdo
clavándose como un vidrio

en medio de mis pulmones

sábado, 27 de abril de 2013

LIBERTAD...


  • El aeropuerto.
  • El mar.
  • Caminar por una ciudad desconocida.
  • Él, ella.
  • Salir de mi ciudad.
  • Valencia...
  • Coger aire en lo más alto de Montjuïc.
  • Un viaje en tren.
  • El catalán.
  • Mallorca, Santander...
  • No tener que mirar el reloj.
  • Dublin, Madrid...
  • Esa casa a 33km de Madrid.
  • Mi paraíso.
  • Jugar con mis sobrinos.
  • Sentir.
  • Zaragoza, Liverpool...
  • No ser juzgada.
  • El sol.
  • Mis amigos.
  • Pamplona..
  • Ser escuchada.
  • La música.
  • Poder expresarme en tres lenguas diferentes.
  • Lo que siguen teniendo los demás.
  • De nuevo Zaragoza...
  • Volar entre las nubes.
  • Su locura.
  • Las 7 de la mañana.
  • De nuevo Madrid...
  • No dar explicaciones.
  • Entrar y salir sin preguntas.
  • Que mi opinión cuente.
  • Escribir.
  • La suma: Perú, Madrid, Cuba, Guipúzcoa, Valladolid, Barcelona.
  • "Barcelona" de Montserrat Caballé y Freddy Mercury.
  • Cualquier otra cama.
  • Que me olisquee la cara antes de quedarse dormido a mi lado.
  • Tres abrazos.
  • Ser tal como soy.
  • Decir "Te quiero" sin miedo.
  • ............. 
  • Sentirme tranquila y bien.




    I won't let you down
    I will not give you up
    gotta have some faith in the sound
    it's the one good thing that I've got

miércoles, 6 de marzo de 2013

UN PUZZLE DE TRES PIEZAS...

Desde pequeños nos han enseñado a jugar con ellos, empezábamos con los que tenían poquitas piezas, los fáciles decían, y a medida que crecíamos íbamos añadiéndoles más y más piezas hasta llegar a puzzles de más de mil.  

¿Y no es la vida un puzzle en el que, como piezas, intentamos encajar?

Sólo sé que quizás en la vida, al contrario de lo que pensábamos cuando no levantábamos más de tres palmos del suelo, los puzzles más difíciles son los que menos piezas tienen. Y es que es difícil encontrar esas piezas únicas con las que encajar, piezas que te dejen ser tú, que te permitan ser libre, que no te juzguen y que no te intenten cambiar. Piezas que simplemente se coloquen a tu lado, o tú al lado de ellas y se queden ahí para siempre.

En mi vida hay varios puzzles muy importantes pero hay uno que, además, es especial, quizás porque a pesar de llevar toda una vida existiendo es ahora cuando se ha terminado de montar. Este puzzle tiene tan sólo tres piezas pero son tan únicas, tan iguales y a su vez tan diferentes, que aunque vivan en cajas separadas siempre se acaban encontrando. Piezas que encajan en una única combinación o de dos en dos en tres posibles combinaciones. Cada una tiene sus propios puzzles, su propia caja, pero en su reverso el mismo dibujo que las une y que hace que siempre acaben volviendo. Piezas llenas de paciencia, de miedos, de comprensión, de cariño, de confianza, de silencios y de miradas, piezas que se dejan llevar, que cuando se colocan una al lado de la otra logran respirar y se dedican a sentir y a vivir.

Y es sólo cuando dejas de buscar la explicación que consigues disfrutarlo. Simplemente es así. 

Claro que, a veces, esta es la explicación más difícil de digerir.

lunes, 3 de diciembre de 2012

EL LIBRO DE LOS ABRAZOS SE ABRE OTRA VEZ....

Razones por las que quizás hoy necesitaría un abrazo: 

... me siento sola.
... me siento un bicho raro.
... echo de menos.
... cualquier lugar me parece mejor que el de todas mis noches.
... lo que iban a ser "unos meses" van a ser ya cuatro años.
... todos a mi alrededor llevan tiempo haciendo su vida y yo no sé cuándo empezará la mía.
... vivo dentro de una espiral de bodas y embarazos y las frases "se te va a pasar el arroz" y "te vas a quedar para vestir santos" ya dejaron de tener su gracia hace tiempo. 
... ¿y si para mi no hay paraguas amarillo?
... tic tac tic tac.
... me siento entre paredes cada vez más juntas entre sí.
... no consigo ser yo.
... estoy cansada de las discusiones.
... cada vez tengo menos paciencia.
... me siento invisible y pequeña.
... nadie sabe lo que significan para mi los días en los que "tarde" y "noche" no están separados por 300m.
... también tengo días malos y este es uno de ellos.
... el otro lado de la cama siempre está vacío.
... salir por la puerta y vivir pendiente del reloj es agotador.
... vuelvo a sentir la necesidad de escapar.
... necesito que vuelva.
... lo último que quiero es dar explicaciones.
... ser fuerte no es fácil.
... me canso de ser la que todo lo entiende y es comprensiva con todo el mundo.

O simplemente

........ abrázame, y no me digas nada... sólo abrázame.


jueves, 15 de noviembre de 2012

CAMBIOS DIFÍCILES DE ACEPTAR...

Nunca he sabido hacer el papel de mala a propósito pero parece ser que ese es el papel que llevo haciendo desde hace... ¿un año? ¿dos? y simplemente por haber cambiado y no ser la que era tiempo atrás y no haber dado explicación ninguna. ¿Desde cuándo uno tiene que ir dando explicaciones a los amigos?

Está claro... nosotros cambiamos y con ello también lo hacen todas nuestras relaciones, aunque yo prefiero decir que evolucionan, pero no todos sabemos acostumbrarnos, verlo o aceptarlo. Las evoluciones producen cambios y es imposible que podamos seguir anclados en lo que era la relación en el pasado y duele mucho cuando llega el día en el que te das cuenta de cuánto han cambiado las cosas, ese día en el que eres consciente que ya no sientes lo mismo, que ya nos somos las mismas personas, que quizás sólo nos cruzamos en el camino para un tiempo y no para toda una vida. Ese día duele.

Lo normal es intentar solucionarlo, aguantar, intentar comprender a la persona, ceder porque la quieres y por todo lo que ha significado en tu vida y cuesta mucho comprender, después de haberlo intentado todo, que quizás sea el momento de tomar caminos diferentes.

Sé que he cambiado en los últimos dos años pero las circunstancias y la necesidad de hacerlo me han llevado a ello pero necesito seguir avanzando. Sé que todos los cambios han tenido, tienen y tendrán sus consecuencias y que puede ser que algunas personas no los entiendan y se lo tomen como algo personal. Puedo comprender que se enfaden y me echen en cara cosas o me pidan explicaciones... lo malo es que pasar por esa situación cada vez que hablamos me cansa, me agobia y hace que aún me distancie mucho más, porque no me apetece dar explicaciones de algo que para mi, por fin, es algo natural y que puede ocurrir.

No es la ilusión de mi vida pero supongo que toca aceptar que para algunas personas ahora soy la mala de la película pero he entendido que estas cosas suceden y que no puedo sentirme mal por no sentir ya lo mismo y mucho menos por ser sincera conmigo misma después de tanto tiempo sin serlo.

No sé cómo acabará esta vez la "guerra" o quizás sí y simplemente ahora me encuentre en el proceso de aceptar el final... 




No és senzill saber cap a on has de marxar
Pren la direcció del teu cor

lunes, 29 de octubre de 2012

SALTANDO DE UN MUNDO A OTRO...

Necesito mi tiempo, necesito desconectar. Pueden ser horas, días, semanas... Necesito hacer cosas diferentes a lo que hago normalmente, ver a otra gente, gente que me hace sentir de otra manera, que saca otra parte de mi, que no es ni mejor ni peor, simplemente es otra parte más de mi. O quizás, sencillamente, no ver a nadie y no hacer nada, pasar el tiempo conmigo misma. Pero necesito cambiar de escenario de tanto en tanto. Necesito colores. Necesito variedad.

Sé que es difícil de entender, que muchos pensarán que eso no está bien, que habrá gente que se sienta "abandonada" y se enfade y que me lo recrimine cada vez que hablemos, que puedo dar la sensación que me importa muy poco la gente de mi alrededor pero no es así, no desaparezco. No lo hago a malas y muchas veces sale solo. Simplemente me hago a un lado para poder seguir adelante, para poder funcionar, para avanzar.

Simplemente... me cambio de ala. 


Y ante las preguntas ¿es que se cansa de mi? ¿le agobio? ¿se aburre conmigo? ¿ya no le importo? ¿le doy igual? la respuesta es simple: no... pero necesito coger aire.

Hoy en día que tan de moda se ha puesto la palabra "independencia" es cuando yo más la necesito, pero la mía. Sentirme independiente, libre. Y es ahora cuando más entiendo esta actitud, actitud de la que, ojo!, yo también me quejé en su día cuando la veía en otras personas pero no sabía reconocerla en mi. Quizás es por eso que funcionamos tan bien después de tantos años y es por eso que, ahora escribiendo esto, me doy cuenta que hemos encajado a la primera.


Estoy conociéndome, aceptándome, quitándome todas las capas que en su día me eché encima. No soy la de ayer, pero hoy tampoco soy la que seré mañana. Mejor o peor, no lo sé... más sincera y justa conmigo misma, eso sí. Y ahora que he empezado, no quiero dejar de andar.




miércoles, 19 de septiembre de 2012

COSAS QUE ME DEJA EL VERANO...

- El paraíso existe y se llama Cadaqués.
- Con sol todo es mucho mejor.
- Somos tres meteoritos danzando por el Universo.
- Voy a gastar mi tiempo con quién realmente me sienta cómoda y bien. 
- No me voy a sentir mal por no sentir ya nada.
- Noa me hace sentir paz.
- Hay locuras que sólo podré cometer con ellos.
- Darle al botón "eliminar" es bastante liberador.
- Pamplona, mojitos y whatsapp... peligrosa combinación.
- He aprendido que significaron mis relaciones pasadas.
- Ahora voy por el marrón.
- Me encanta el segundo viernes de cada mes.
- Pasar de 0 a 100 tan rápido no es siempre lo mejor.
- No todo el mundo está dispuesto a dar respuestas.
- Puedo ponerme morena.
- Hay personas con las que te sientes unida porqué sí, sin más.
- Siempre estaré ahí.
- Dice más un silencio que diez mil palabras.
- Hay gente que me ha enseñado cómo no quiero ser.
- No puedo esperar que la gente entienda cierto tipo de cosas.
- Fines de semana de sol y piscina.
- Abrazos que valen oro.
- Después de 16 años sin vernos y como si la hubiese visto el día de antes.
- Ya no pienso arrastrarme.
- Sigo adorando el euskera.
- Distancia, espacio.
- Confidencias.
- Chipre está muy lejos.
- Noches de playa.
- Pamplona. 
- La Gran Dama juntos.
- Risas.
- Mojitos.
- Lágrimas.
- Las torres del castillo de Olite.
- No pienso sentirme mal por sentirme bien.
- Agradables sorpresas.
- Necesitarnos sin decirlo, simplemente saberlo.
- Las olas no siempre llegan solas.
- Mikel es para comérselo. Y Mara también.
- Hay libros que se clavan dentro.
- Un mes, no más.
- Momentos que no se pueden desperdiciar.
- Cacaolat.
- Bonitas palabras.
- Despedidas.
- Echarle de menos.
- No sentir nada por el final de cuatro años.
- Ahora sé a quién quiero tener en mi vida.
- Impulsos.
- Necesidad por ayudar.
- Ganas de Navidad para volver a tenerla en mis brazos.
- Cadaqués, Irlanda, Pamplona, Esterri d'Àneu, Boston, Nepal, Portugal, Chile y Menorca.
- Conocerme un poquito más.
- "A ras de suelo" en directo.
........

Y así muchas cosas más...


lunes, 6 de agosto de 2012

SENTIR DE NUEVO EL MAR...

Un día decidiste que había llegado tu momento y que ya era hora de subirte a la tabla. Y aprendiste a mantenerte encima, aprendiste poco a poco a surfear... Pero un día el mar se revuelve demasiado y olas que creías dominadas te vuelven a tirar... Y es que aunque no lo creamos, el mar es un constante examen final.

Es increíble como puede cambiar tanto la visión de las cosas en pocos días. 

No pensé que fuera a llevar tan mal el hecho de pasarme agosto y septiembre sin trabajar pero a medida que se iba acercando el último día de los intensivos mi cabeza se iba poniendo más a cien por hora. En ella sólo daban vueltas palabras como "paro", "IVA", "septiembre". Y es ahí cuando volvieron a aparecer fantasmas del pasado como "si hubiese hecho las cosas bien en su momento" o "nunca conseguiré nada".

Cuesta ser positiva cuando ves la que está cayendo así que es difícil que tu cabeza no vuelva hacia atrás y le de vueltas a todo.

Y todo se junta con otras cosas. Tres años durmiendo en un lugar que no consigo sentir como mío, meses que se han convertido en años. Manías que cada vez llevo peor, sensación de falta de aire, ansiedad, dolor de espalda, insomnio, soledad, mucha soledad... y me enfado, y discuto, y me vuelvo arisca, y no me apetece ni ver ni hablar con nadie. Y cuando estoy en casa tampoco consigo sentirme mucho mejor... 

Pero no quiero depender de un avión o un tren que me lleve a otra ciudad y me saque de todo eso para poder descansar o sentirme libre porqué entonces cualquiera de los lugares que he pisado en este último año sería bueno para escapar. 

No quiero escapar, no quiero volver a eso.

Necesito y quiero hacer cosas, no quiero escapar de ellas. He empezado a estudiar italiano por mi cuenta pero tengo que ponerme con el inglés empresarial, llevo un par de meses haciendo tests de conducir por si así me quito los miedos y me decido a sacarme el carnet pero es que ahora sólo pienso en octubre, en que si no tengo más de siete horas a la semana poco podré hacer y siento que la cabeza me va a explotar.


Pero intento pensar que esto es sólo una mala ola... que Julio ha traído un mar revuelto que durará unos pocos días más. 

Me gusta demasiado el mar, me hace mucha falta y desde encima de la tabla se siente todo mucho más, la brisa en la cara, la sal...... y quiero volver a subirme a ella.

Quiero volver a surfear.

¿Te subes conmigo?


No sé si quedan amigos y si existe el amor, 
si puedo contar contigo para hablar de dolor.
Si existe alguien que escuche cuando alzo la voz
Y no sentirme sola...