miércoles, 17 de agosto de 2022

EL VIAJE DE MI VIDA

Ya hace veinticuatro horas que volvimos, que volví a mi jaula después de cuatro días de libertad. De fondo el cielo se ilumina con relámpagos y no oigo más sonido que el de los truenos y la lluvia. Ese placer de las tormentas de verano que tanto me gustan.

Pensaba en esa habitación de Irún, esa habitación en la que nada más entrar me dijiste que era ideal para que escribiese un libro. Y después de todo el día reviviendo el viaje me ha apetecido ponerme a escribir.

Hay viajes que te cambian la vida, otros que te descubren lugares maravillosos y otros que ayudan a conocerse mejor a una misma. Y luego están los que consiguen hacer todo eso. 

Si me preguntas qué ha significado para mi puedo decirte que primero de todo ha sido Libertad, así, con L mayúscula y la necesitaba desde hacía mucho tiempo. Me ha servido para recordar, para recordar bonito a pesar de todo. Para darme cuenta que hay cosas que por mucho que uno no quiera, tienen fecha de caducidad y que otras son para toda la vida. También ha significado paz y es que estos días me han servido para salir de mi cabeza, para olvidar todo lo que ocurre a mi alrededor y descansar. 

Sí, ya sé que suena raro decir que he podido descansar cuando nos hemos pasado horas y horas en la moto pero para mí, en estos últimos años locos, el simple hecho de no pensar se ha convertido en un descanso.

He llorado más de lo que me habría gustado o más de lo que habría querido que vieras y no sabes cuanto agradezco tus abrazos, tus palabras y el espacio que me diste cuando lo necesitaba. Han habido lágrimas de rabia, de impotencia, de tristeza y de alegría. Sí, de esas también. Y es que hemos cruzado los Pirineos en moto!! Lo hemos conseguido!

Hemos pasado diez horas encima de la moto, nos ha llovido, nos ha granizado, nos hemos levantado del suelo, hemos disfrutado, hemos visto vacas y caballos a escasos metros, hemos pasado por bosques de cuento, hemos cruzado un arc de Sant Martí, hemos volado con halcones, hemos visto cosas y lugares que no habríamos visto de habernos quedado en el sofá de casa... y por todo esto y por mucho más, cada uno de los segundos de ese viaje ha merecido la pena vivirlo. 

Qué bonita locura esta de vivir, ¿verdad? Y que bonito es vivirla a tu lado. 

Gracias por haber compartido algo así conmigo, por contar conmigo siempre, por hacerme vivir, por hacerme sonreír... por hacerme feliz. 

Y es que ¿sabes una cosa? TÚ eres el viaje de mi vida.


De esa extraña melodía que algunos llaman destino
Y otros prefieren llamar casualidad

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