domingo, 20 de marzo de 2011

CUARENTA Y OCHO SOLES....

Es una pena que ya se esté terminando el fin de semana y mañana toque volver a empezar de nuevo. Y es que este fin de semana ha estado marcado por pequeños momentos que me han hecho sentir bien, algo de agradecer después del ánimo que llevo arrastrando las últimas semanas.

Este fin de semana nos ha dejado ver que la primavera ya está asomando la cabeza y me hacía mucha falta. Días más largos, luz, sol, calor... qué bien suena!

El sábado abrió los ojos a las 8 de la mañana, un rato después, le siguió un pequeño paseo hasta casa y la preparación de las clases de esta semana. A media mañana me enfundé las gafas de sol y me fui paseando hasta el centro, allí me esperaba un libro que llevaba meses esperando y que ya casi he devorado, un regalo para mi padre y una tarta para la cena. Y de nuevo para casa, me gusta disfrutar de la soledad que me ofrece casi todos los sábados.

Y mientras en Valencia disfrutaban de la última mascletà de las Fallas de este año (un año más sin mi allí!!) yo estuve ejerciendo de pastelera haciendo la tarta y preparándome algo de comer (¿os he dicho alguna vez que me encanta cocinar?) tal y como a mí me gusta, con tranquilidad y con música de fondo. La noticia de que ya había sido "tía" (lo pongo entre comillas porqué no sé que parentesco te une a los hijos de primos hermanos y como no puedo tener sobrinos propios, he decidido adoptar como tales a los hijos de amigos y primos) llegó cuando estaba apunto de ponerme a leer mi Sant Jordi adelantado. Dentro de unos días, cuando Marcel ya esté en casa iré a verle la carita. La tarde me trajo lectura y tranquilidad y la noche cena con mis padres regalo, tarta y muchas novedades sobre cuatro gatitos que encontramos hace una semana bajo la lluvia y el frío.

¡¡Y mi cama!!!

El domingo decidió despertarse un poquito más tarde que el sábado, pasadas las nueve. De nuevo sol y calorcito. Un día ideal! Así que después de poner en orden cuatro cosas me puse a leer al sol, con lo cual puedo dar ya por inaugurada mi temporada "gamba" 2011. Y para rematar, este domingo también me ha traído a Audrey Hepburn y Desayuno con diamantes a la hora de la siesta, ¡por fin la he visto!

Quizás no esté en un buen momento, quizás últimamente no me apetezca ver a demasiada gente, quizás me apetezca hablar más bien poco, quizás siga sin saber qué quiero hacer con mi vida.... pero lo que sé seguro es que este fin de semana de luna llena me ha traído sonrisas y el disfrutar de pequeñas cosas.

Y ahora, a dejar que el domingo se apague bajo la ducha.


Cada uno por su lado, se acabó lo que se daba.
Mejor sentirse olvidado que vivir entre coartadas.
No le vuelvas a mentir, al reflejo de tu espejo,
que no te deja vivir, anda juégate el pellejo.
Y maldigo la razón que me trata con agravio,
guardaré en mi corazón tus secretos de sumario.....

lunes, 14 de marzo de 2011

NO EXISTEN FILTROS PARA OLVIDAR....

Te mentiría si dijese que no recordaba que día era hoy, me conoces y sabes que hay ciertas fechas que no olvido y que, quizás siendo masoca, me gusta recordar. Hoy no iba a ser diferente.

Ahora mismo mi cabeza es un bombardeo continuo de imágenes de aquel día, de aquella noche, de tí.... de los dos.


Sólo sé que de haber sabido que aquella era la última vez que te veía no habría dejado de mirarte, que de haber sabido que aquella era la última vez que escuchaba tu voz te habría pedido que no parases de hablar, que de
haber sabido que aquella era la última vez que cogía tu mano no la habría soltado, que de haber sabido que aquella era la última vez que íbamos a estar juntos no habría dejado de abrazarte, que de haber sabido que aquella era la última vez que te veía no habría salido por aquella puerta...

De haber sabido que aquella era la última vez de todo contigo no me habría ido sin decirte, a viva voz, todo lo que te había (nos habíamos) ido diciendo durante cuatro largos años sin necesidad de palabras, todas esas cosas que nos costaba callar pero que no nos decíamos para engañar al corazón, haciéndole creer que así todo era menos difícil.

Lo siento, no puedo evitarlo, te quiero y te echo de menos.

A día de hoy, TÚ eres lo único de lo que sigo estando segura.

sábado, 5 de marzo de 2011

NECESITABA....

Necesitaba veros.
Necesitaba reírme hasta tener agujetas.
Necesitaba hacer un poco el indio aunque fuera en medio del Ikea con un gorrito y un antifaz de mariquita.
Necesitaba esas charlas sobre Suecia y Londres.
Necesitaba contagiarme de vuestras ganas de vivir, de ver, de sentir.
Necesitaba hacer planes con vosotras.
Necesitaba la conversación en el coche.
Necesito la noche de mañana sábado con vosotras.
Quiero la noche de mañana con vosotras.



Necesitaba sentirme bien, necesitaba dejar de estar en tensión al menos durante unas horas, y eso y mil cosas más son las que siempre tengo con vosotras sin pedirlo.

Os quiero muchísimo!!

jueves, 3 de marzo de 2011

UNA MORENA Y UNA RUBIA....

Esta es la historia de dos amigas, una rubia y una morena, que se conocieron hace veinticinco años en el parvulario. Desde ese momento se convirtieron en algo así como inseparables.

Después de las clases iban juntas a basket, a gimnasia, a manualidades, a natación, a inglés. Creo que en lo único que no coincidieron fue en mecanografía y sevillanas, a la rubia le tiró más la tierra, se desmarcó de las demás y le dió por aprender a bailar sardanes. Estudiaban juntas algunas tardes, salían a jugar juntas, pasaban horas una en casa de la otra, las familias se conocían...

Nunca fueron de las que iban detrás de las conocidas como "populares" de la clase, nunca pretendieron serlo, procuraban llevarse bien con todo el mundo y poco más.

Cuando llegaron al instituto acabaron en clases diferentes, conocieron gente nueva, se hicieron mayores y fueron dejando de pasar tanto tiempo juntas pero la amistad seguía ahí. Al llegar a la universidad cada una tiró hacia un lado diferente y apenas se veían. Siempre iban sabiendo la una de la otra pero se veían de higos a brevas.

Hace dos años se reencontraron gracias a un amigo común que preparó una cena en casa con más gente e invitó a la rubia para darle la sorpresa a la morena. La cena fue genial y les hizo muchísima ilusión verse, aunque al estar con más gente no pudieron hablar como les habría gustado aunque prometieron volver a verse pronto.

La verdad es que han tenido que pasar casi dos años y ponerse Facebook de por medio para que pusieran día y hora para volver a verse de nuevo las caras.

Ayer quedaron a comer y pasaron toda la tarde hablando. Explicándose como estaban sus vidas, todo lo que les había pasado estos años... estudios, trabajos, sueños, chicos, ilusiones, futuro... Recordaron aquellos viernes estresantes en los que salian del colegio por la tarde, corrían a casa a merendar, a coger la bolsa de piscina y se iban a natación, y después directas a inglés mientras se comían un bocadillo a toda prisa por el camino. La de celebraciones de cumpleaños que se perdieron! O la Navidad que fueron a ver La Bella y la Bestia al cine (toda una excursión hasta el centro de Hospitalet) y acabaron merendando en una hamburguesería porque había tanta cola en el cine que lo dejaron para otro día.... Y así una tras otra. Lo que está claro es que por más que hayan pasado los años, la amistad sigue siendo la misma y eso es lo que cuenta.

Después de ayer por la tarde se verán más a menudo, tienen un proyecto entre manos, así que habrá más comidas o cenas, más cafés y más charlas. Y eso a la rubia, le parece genial y me da en la nariz que a la morena también.