miércoles, 17 de agosto de 2022

EL VIAJE DE MI VIDA

Ya hace veinticuatro horas que volvimos, que volví a mi jaula después de cuatro días de libertad. De fondo el cielo se ilumina con relámpagos y no oigo más sonido que el de los truenos y la lluvia. Ese placer de las tormentas de verano que tanto me gustan.

Pensaba en esa habitación de Irún, esa habitación en la que nada más entrar me dijiste que era ideal para que escribiese un libro. Y después de todo el día reviviendo el viaje me ha apetecido ponerme a escribir.

Hay viajes que te cambian la vida, otros que te descubren lugares maravillosos y otros que ayudan a conocerse mejor a una misma. Y luego están los que consiguen hacer todo eso. 

Si me preguntas qué ha significado para mi puedo decirte que primero de todo ha sido Libertad, así, con L mayúscula y la necesitaba desde hacía mucho tiempo. Me ha servido para recordar, para recordar bonito a pesar de todo. Para darme cuenta que hay cosas que por mucho que uno no quiera, tienen fecha de caducidad y que otras son para toda la vida. También ha significado paz y es que estos días me han servido para salir de mi cabeza, para olvidar todo lo que ocurre a mi alrededor y descansar. 

Sí, ya sé que suena raro decir que he podido descansar cuando nos hemos pasado horas y horas en la moto pero para mí, en estos últimos años locos, el simple hecho de no pensar se ha convertido en un descanso.

He llorado más de lo que me habría gustado o más de lo que habría querido que vieras y no sabes cuanto agradezco tus abrazos, tus palabras y el espacio que me diste cuando lo necesitaba. Han habido lágrimas de rabia, de impotencia, de tristeza y de alegría. Sí, de esas también. Y es que hemos cruzado los Pirineos en moto!! Lo hemos conseguido!

Hemos pasado diez horas encima de la moto, nos ha llovido, nos ha granizado, nos hemos levantado del suelo, hemos disfrutado, hemos visto vacas y caballos a escasos metros, hemos pasado por bosques de cuento, hemos cruzado un arc de Sant Martí, hemos volado con halcones, hemos visto cosas y lugares que no habríamos visto de habernos quedado en el sofá de casa... y por todo esto y por mucho más, cada uno de los segundos de ese viaje ha merecido la pena vivirlo. 

Qué bonita locura esta de vivir, ¿verdad? Y que bonito es vivirla a tu lado. 

Gracias por haber compartido algo así conmigo, por contar conmigo siempre, por hacerme vivir, por hacerme sonreír... por hacerme feliz. 

Y es que ¿sabes una cosa? TÚ eres el viaje de mi vida.


De esa extraña melodía que algunos llaman destino
Y otros prefieren llamar casualidad

sábado, 11 de diciembre de 2021

A DOS RUEDAS...

No sé si es por sentir el viento de frente o por esa sensación de libertad. No sé si es por todo lo que ves y que aprendes a mirar con otros ojos. No sé si es por esa adrenalina de la velocidad. No sé si es por perderle el miedo al frío o al calor. No sé si es por esas ganas de no parar y seguir comiéndote el mundo a kilómetros y a curvas. No sé si es por tantas otras cosas bonitas...

Lo que sí sé es que todo eso no existiría si no fuera por ti. 

Y es me regalas el viento de frente y la libertad, todo lo que veo y que ya he aprendido a mirar con otros ojos, esa adrenalina de la velocidad, el haber perdido el miedo al frío y al calor, esas ganas de no parar y comernos el mundo a kilómetros y curvas, y tantas otras cosas bonitas...

Y hoy, que podría parecer un día más, no sólo me has quitado el frío de las manos. Hoy me has regalado un día de sol calentito en la espalda, nieve en las montañas, campos llenos de viñas esperando la primavera, campos de cereales brotando de nuevo, gigantes de viento a lo lejos, antiguas fábricas al borde de pequeños ríos entre montañas. Me has regalado el otoño a las puertas del invierno, me has regalado diciembre. Me has regalado respirar.

Me has regalado la postal más bonita... tú y Montserrat al frente.

Hoy no sólo me has quitado el frío de las manos, hoy me has vuelto a hacer vivir como tantas otras veces.

Y es que me das vida.


Que hoy he soñado en otra vida
En otro mundo, pero a tu lado

lunes, 4 de enero de 2021

SI TÚ QUIERES...

Es verte y querer verte a mi lado cuando me desvelo a las 4 de la mañana. 

Es pasar cinco minutos contigo y querer llegar a casa de trabajar y verte.

Es conocerte más y querer un beso de buenas noches y otro de buenos días. 

Es subirme en ... y desear mil rutas juntos.

Es pensar en ti y sentir que he encontrado con quien quiero amanecer el resto de mi vida, con quien quiero seguir deshaciéndome a besos y caricias por cualquier rincón de casa, con quien quiero pasear de la mano orgullosa de llevarte a mi lado, con quien quiero ver una película un domingo de lluvia y frío en el sofá, con quien quiero dormir abrazada todas las noches, con quien quiero beberme esa botella de vino que tengo guardada desde noviembre de 2019, con quien quiero improvisar planes que nos apetezcan a los dos, con quien quiero escoger un sofá nuevo y una cama que no chirríe, a quien quiero seguir mirando a los ojos y sonreír, con quien quiero seguir aprendiendo y convirtiéndome en alguien mejor, a quien quiero seguir conociendo y descubriendo cosas, con quien quiero seguir rompiéndome la cabeza para hacerle un regalo, con quien quiero que los abrazos siempre duren cinco minutos más, con quien quiero seguir muriéndome de risa cuando me hace cosquillas, con quien quiero subir en... sin pensar a qué hora hay que volver, a quien quiero querer sin tener que esconderme porque quererte es increíblemente bonito, con quien quiero disfrutar de los buenos momentos y ser apoyo en los malos... con quien todo.

Y es que fue conocerte y desear redescubrir la vida contigo... y ¿por qué? pues porqué por fin...

Y tú... ¿quieres?

domingo, 14 de junio de 2020

UN BESO EN LA FRENTE

Ya no sé las veces que he empezado a escribir y he borrado para volver a empezar. Ojalá pudiéramos hacer lo mismo con los días, reescribirlos tantas veces como fuese posible hasta que nos quedasen a nuestro gusto, aunque la verdad, seguro que siempre querríamos cambiar algo.

Hoy mis ojos se han abierto bastante antes de las siete, me he tomado el café en el balcón escuchando el silencio de un domingo que aún dormía, el "bon dia" sin el que ya no sé empezar el día me ha sacado la primera sonrisa... y eso, eso es bonito. Me he dado una ducha y liada en la toalla y con la ventana de par en par me he sentado en la cama aún deshecha. Ya ves, son pequeños momentos que me gusta disfrutar. ¿Habría reescrito esta forma de empezar el domingo? Sólo lo habría reescrito para poderlo compartir con quien me sacó la primera sonrisa del día.

Y ahora estoy aquí, sentada en el sofá, con las piernas encima de la mesa y con el portátil encima de ellas, un colacao fresquito, el aire moviendo las cortinas, el móvil completamente silenciado e intentando darle sentido a estos últimos meses. 

Ha sido difícil no sentirse sola, muy sola. Encerrada en casa sin nadie más que yo misma haciéndome compañía, había momentos que el silencio era ensordecedor. Tomé decisiones que muchos no entendieron, que criticaron y juzgaron y con las que incluso intentaron hacerme sentir mal, pero fueron las que necesitaba tomar en ese momento y eran mías y de nadie más. Necesitaba estar bien. El trabajo, el mismo que me ha hecho sentir una frustración enorme estos meses, me ha mantenido tan ocupada que no me daba casi tiempo a pensar en nada más. Mi familia ha confirmado que animar no es lo suyo así que después de convencer a todo el mundo de lo bien que estaba haciendo bromas y riéndome, me hartaba a llorar cuando colgaba el teléfono, por lo que había momentos que incluso deseaba que no sonase. Saber que todos estaban bien era lo único que necesitaba.

En la foto casi diaria sacaba mi mejor cara para hacerle sonreír (ojalá haberlo conseguido) y que todo lo que nos estábamos echando de menos nos hiciese más fuertes, si él supiera lo cerca que le he sentido, si él supiera que aquel día a mi también se me saltaron las lágrimas después de verle, si él supiera que empecé a dormir en su lado de la cama porque era la manera de sentirme menos sola y más tranquila, si él supiera que aún estoy más segura de lo que siento, si él supiera tantas cosas... 

Dicen que hay gente que llega a tu vida para quedarse para siempre, otra para largas temporadas y otras para poco tiempo, pero que todos llegan a tu vida por algo. Esta maldita pandemia me ha abierto los ojos, me ha distanciado de gente y me ha ayudado a reafirmar decisiones que tomé hace tiempo. No sé si me ha servido para hacer limpio pero sí me ha servido para valorar a las que realmente están a mi lado. También me ha acercado a otras, algunas con las que no hablaba desde hacía años y ha sido bonito ver que seguimos ahí. Algunas personas me han sorprendido, unos para bien y otros no tanto, pero todos hemos tenido que enfrentarnos a esta situación, cada uno con sus circunstancias y sus miedos, así que mejor no sacar conclusiones. Todos hemos luchado nuestra propia guerra.

No sé que traerá la nueva normalidad, pero de momento todo es raro, todas las expectativas se han quedado en nada, han tenido que cambiar o parecen haberse aplazado. 

¿Reescribiría todos estos meses? 
Sólo por todo el dolor que ha causado a tantísima gente, está claro que sí. 

¿Reescribiría mis días de confinamiento? 
Seguramente podría haber hecho muchas cosas mejor pero, aunque con algunas batallas más por dentro, sólo cambiaría lo mismo que hubiese cambiado esta mañana al despertar.

No sé si de esta saldremos mejores pero ojalá seamos capaces de atrevernos a vivir más.



Por todo lo que recibí
Estar aquí vale la pena
Gracias a ti seguí
Remando contra la marea


miércoles, 19 de junio de 2019

SERENDIPIA...

Hoy he sentido la necesidad de volver aquí, a este lugar que tantas veces me ha servido de escape y aquí estoy, en clase, sola y delante de esta hoja en blanco desde hace media hora... escribiendo y borrando porque lo único que me sale decirte es "te quiero".

Parece que Julio Cortazar tenía razón y "las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma".

Pero no me preocupa porque sé que sabes todo lo que esas dos palabras encierran.

¿Sabes? ojalá Nosotros.

Te quiero.






jueves, 22 de marzo de 2018

MAY THE 4th

Paulo Coelho decía en el Alquimista que cuando deseas algo con mucha fuerza, el Universo entero conspira para que tu deseo se haga realidad. Pues yo no puedo estar deseándolo más, así que.... Universo, espabilando!


El cuatro de mayo significa tantas cosas... significa sententa y dos horas de locura, de cansancio, de cariño, de momentos... de oxígeno. 





... be with you

miércoles, 26 de julio de 2017

HAY PERSONAS Y PERSONAS BONITAS...

Ayer conocí a O, me dijeron que estaba muy nervioso pero a la vez muy contento por conocerme y lo primero que hizo al verme fue darme un abrazo y tratarme como si no fuese la primera vez que nos veíamos. Si él supiera que yo tenía esas mismas sensaciones... En parte algo nos conocíamos, mi madre lleva hablándome de él desde que lo conoció hace unos meses y él pregunta por mi todos los días que la ve. Sabe que soy profesora de inglés y yo sé que es un chico muy especial.

O tiene veintiún años e imagina que trabaja de payaso en un circo lleno de trapecistas, malabaristas y pequeños tigres. Su chica, además de ser su compañera de clase, es una de las trapecistas en ese bonito circo imaginario y O ya sabe como será su boda con ella porque si O tiene clara una cosa es que quiere casarse. Ayer O me enseñó como se maquilla un payaso antes de salir a actuar y yo le enseñé una de mis fotos favoritas en la que salgo con una nariz de payaso y una rosa hecha con globos. Me ha prometido un puesto en su circo y me encanta la idea! Y yo le he prometido que cuando el circo vuelva a mi pueblo iremos juntos.

Ayer O me enseñó más cosas de las que él pueda imaginarse y más de las que yo podría enseñarle jamás. O me enseñó que hay que permitirse soñar más porque soñar es una de las cosas más importantes que podemos hacer.

Ayer conocí a O... una de las personas más bonitas que he conocido nunca.

domingo, 8 de enero de 2017

Y ASÍ EMPEZÓ TODO...

Es curioso, yo digo que fue un día y tú que ese día ya era la segunda vez... ¿o es al revés?. Lo que sí que recuerdo es la sensación que tuve ese día, una sensación a la que es difícil ponerle palabras porque la venda de mis ojos no me dejaba ver más allá de aquella puerta. Sólo sé que era una sensación muy agradable y a la que no me negaba siempre que se me ponía delante la oportunidad. Recuerdo buscar miradas, recuerdo buscar sonrisas. Y sí, quizás aquel doce de abril fue el día del "y así empezó todo", la noche del veinte cogió carrerilla y el veintiuno...

Qué difícil contenerse las ganas, qué difícil no poder tocarte, qué difícil evitarnos cuando como dice la canción "te miro y tiemblo" y que bonito a la vez saber de esas ganas, de ser sólo los dos estando rodeados de gente, de esos sencillos roces que erizan la piel. Qué difícil no querer hacer daño.

Ojalá pudieras verte a través de mis ojos, ojalá pudieras ver lo bonito que es mirarte y sentir tantas cosas.

Me gustas... con tus miedos, con tus momentos más negros, esos en los que parece que te alejes, esos en los que prefiero dejarte aire pero sin irme por si me necesitas. Me encantas cuando sonríes, cuando se te escapa una sonrisa tímida y miras para otro lado, cuando estás enfadado con el mundo y consigo hacerte sonreír con tonterías. Me gustas cuando explotas, cuando me cuentas, cuando te liberas... cuando confías en mi. Me encanta como eres. Me encantas cuando hablas de lo que te gusta y de lo que te gustaría hacer y te brillan los ojos. Me gustas viendo lo libre que necesitas ser. Me encanta tu timidez. Me gustas cuando me coges de la mano, cuando la besas, cuando juegas con mis dedos, cuando me abrazas, cuando sonríes al mirarme, cuando me confiesas algo con ese miedo que siente un niño que cree haber hecho malo, cuando me sorprendes, cuando con una canción consigues que sea menos invierno, cuando me regalas la luna, cuando dices ¿vienes?, cuando apareces por la puerta, cuando llega uno de esos días en los que puedo verte dormir, cuando no te espero y me sorprendes, cuando me haces cosquillas, cuando...

Y si, yo también siento ese miedo del que habla la canción......  miedo de quererte, de perderte, de tenerte...


jueves, 8 de diciembre de 2016

Y QUE AL GIRAR EL POMO...

Dice Albert Espinosa que "la vida es un ir y venir de girar pomos" y la verdad es que cada noche, cuando giro el de mi casa para entrar, siempre pienso en cuando me tocará el que me haga escuchar música al entrar, o me permita ver el reflejo de una luz encendida, o el sonido de la radio, de la tele, el sonido del agua en la ducha... 

Cuándo giraré el que esconda una vida, una historia detrás... 




Miedo...

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL CHICO AL QUE LE GUSTAN LOS RETOS...

El chico al que le gustan los retos se sentó a su lado, le cogió la mano y como si de Darcy dicéndole a Elizabeth aquello de “In vain have I struggled. It will not do. My feelings will not be repressed. You must allow me to tell you how ardently I admire and love you.” se tratase... se declaró, lleno de miedo pero de mucho valor. 

Ella, a la que la noche anterior había acompañado a ese lugar al que no quería entrar sola y de la que se despidió con un beso en la frente (uno de esos llenos de cosas bonitas), había escuchado las palabras más duras y que menos merecía esa misma mañana. Verle entrar por la puerta horas después fue un golpe de aire fresco, una sensación de paz... esa paz que tanto necesitaba. Él le transmitía calma, le transmitía seguridad y siempre había tenido ese noséquéquéséyo que le hacía querer tenerlo cerca. Ella no esperaba lo que él iba a decirle, ¿o sí?. La verdad... los dos fueron muy valientes ese día. Supieron crear su propio oasis alejándose del ruido que había a su alrededor.

El chico al que le gustan los retos siempre ha estado ahí, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos nunca ha querido alejarla de los suyos, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la escucha, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la trata como nadie la ha tratado, la besa como nadie la ha besado, la acaricia como nadie la ha acariciado, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la quiere por como es y no por lo que tiene, quiere verla sonreír. El chico al que gustan los retos la quiere como Darcy a Bridget "tal y como es", quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe como está su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos entiende a su corazón, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos conoce su pasado más reciente, conoce la verdad, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe en su interior a quién ella volvería a abrirle las puertas a pesar de todo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le deja su espacio, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos sabe lo que significa para ella su trabajo, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos no quiere cambiarla, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos le ha regalado las palabras más bonitas, las más sinceras, quiere verla sonreír. El chico al que le gustan los retos la llena de aire en cada abrazo, quiere verla sonreír.

El chico al que le gustan los retos sabe que su corazón es un gran reto, que no entra cualquiera, que ya no se fía de cualquiera, que está más roto que entero... pero él, él sólo quiere verla sonreír.

Ella, en su interior, siente mil cosas, mil batallas... y quizás él lo sabe pero... sólo quiere verla sonreír. Y ella, que conoce las de él, también quiere verlo sonreír.

No me digáis que no sería bonito....




"Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean, saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad...Siempre le fui sincero en todo... Y eso, tenía razón, era más que decir la verdad... Era hacer equipo, saber que siempre estarás allí, significa ser tierra firme para el otro... Piedras a las que podrás saltar de un brinco sin miedo a caer en el agua...Y ella también lo fue conmigo. Os juro que saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio... Te hace sentir fuerte, muy poderoso...Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz... La verdad creo que es lo único que importa...Ella era una energía positiva, quizá por ello su archipiélago también rezumaba parte de esa fuerza..."
(Brújulas que buscan sonrisas perdidas, Albert Espinosa)

martes, 7 de julio de 2015

SOY...

Soy esa a la que sigue sin gustarle el jamón a pesar de haberlo probado y a la que tampoco le gusta la horchata. 
Esa a la que no le gustaba la cerveza y ahora no sabría vivir sin la de los viernes. 
Soy esa a la que le encantaría tener su propio ejército de Minions, esa que sigue teniendo una niña en su interior. 
Soy esa a la que si sueltan en una tienda de juguetes sentirá la necesidad de apretar todos los botones. 
Soy esa que no deja de sorprenderte, la que cree en que en otra vida fue un chico porque no le gustan los tacones y ni se desvive por ir de compras ni por saber de maquillaje. 
Soy esa que prefiere una piscina o la montaña a pasarse las horas tumbada en una playa.
Soy esa que no se pone morena pero sí de color rosa. 
Soy esa que no podría vivir sin café pero que ha aprendido a vivir sin colacao. 
Soy esa que no quiere irse de donde está aunque haya días que ese mismo lugar la ahogue. 
Soy esa que disfruta con su trabajo y se deja la piel en él. 
Esa que observa más que habla. 
Esa que se muerde la lengua por no hacer daño aunque a ella le rasguen el corazón. 
Soy la que llora con facilidad, la que de tanto en tanto se pega lloreras de campeonato para descargar. 
La que se apunta a un bombardeo. 
Soy la que no se subía ni loca en una moto y ahora no se quiere bajar, la que se le ilumina la cara cuando le dicen "mañana salimos, te vienes?". 
Soy esa que comete locuras sólo por ver sonreír a quien le importa de verdad.
Esa que se preocupa desde el silencio y la distancia. 
Esa que echa de menos sin poder evitarlo. 
Esa que parece dura pero no lo es. 
Soy esa que provoca el brillo inconsciente de tus ojos, con la que puedes ser Tú. 
Esa, que a pesar de todo, sigue ahí. 
Soy la que se pone una nariz de payaso en el bar y pide otra cerveza. 
Soy la que es feliz a ratitos que nunca olvida. 
Soy esa a la que el pelo ondulado sólo le queda bien recién levantada. 
La que tiene un cajón lleno de palillos chinos pero se come el sushi con tenedor.
Esa que se despierta antes de las ocho de la mañana.
Soy esa a la que le falta alguien en el sofá.
La que siempre es la mejor pero nunca la primera opción.
Esa que en el mp3 lleva tanta mezcla que hasta ella se sorprende.
La que sabe qué cd no faltará en su coche el día que lo tenga.
Soy esa a la que se le cae el móvil a una piscina y se ríe.
Esa para la que siempre serás alguien muy especial y siempre estará ahí.
La que tiene la nevera llena de dibujos de los peques que tiene a su alrededor.
Esa que te promete un mail que llegará meses más tarde en versión extendida.
La que tiene una botella de cava que es intocable porque es "sólo nuestra".
La que ya no tiene vino en la nevera ni enciende incienso por las noches.
Soy esa que aún no ha estado en ese lugar.
La que se quedó a las puertas de mil cosas.
Soy esa que aún se pregunta cómo es posible que siga estando cuerda.
Soy esa que se pone nerviosa cuando le dicen algo bonito y no sabe donde mirar.La que cuando consigue ser ella misma es feliz.
Soy esa que te conoce demasiado y se calla mil cosas.
Esa que no sabe dejar un mensaje sin contestar.
La que prefiere no soñar para evitar desilusiones.
La que iba a tener una pecera.
Esa que es más feliz los viernes.
La que cada vez disimula peor.
La que es feliz durmiéndose en el sofá.
Soy la que mañana llorará por haber conseguido algo que no pensaba que podría conseguir y sólo pensará en una persona... o la que llorará por haber fallado.
Soy....




Sé que volverás, yo sé que volverás pidiendo auxilio
y tal vez me encontrarás
aunque esté ebrio de amnesia en el exilio


viernes, 1 de agosto de 2014

SIETE...

No sé si la numerología tendrá algo que ver pero cuando empezó el 2014 sabía que no sería un año más de esos que pasan sin pena ni gloria, no era de las personas que tenía grandes expectativas, ni pensaba que sería el año de la salvación de todos, simplemente sentía que iba a ser un año importante... además, era el año del 7, el año de mi número.... 

Sí, fijaos bien! La suma de los números de 2014 es 7, yo nací un día 14 (múltiplo de 7) del mes 7, he cumplido 34 años cuya suma de los números es 7.... ¿Es que necesitáis más señales?

Quizás eso no tenga nada que ver, y sean sólo simples casualidades... aunque no sé si lo sabéis pero las casualidades no existen, existen las causalidades.

Hace casi dos meses que pasamos el ecuador del año y ahora, a mi parecer, todo lo que pase será producto de lo que se ha estado cocinando (siendo conscientes de ello o no) en los primeros seis meses del año. 

Y tanto he debido estar yo cocinando de enero a junio (¡sin saberlo!), que los cambios que están empezando a perfilarse son de los grandes, sobre todo uno... independencia. Y es que la necesito, necesito mis propias paredes, mis propias normas, libertad, saber que puedo hacerlo sola, que soy capaz.... ¿dónde? Pues seguramente fuera de mi zona de confort. ¿Lo difícil? ¿Sabéis si hay algún manual que se llame "Cómo plantear en casa que te quieres independizar" o "La independencia para Dummies"?. 

Entre tanto cocinar también he superado miedos que creía tener y que me han llevado a sentir lo que es la libertad (y me encanta!!!) y he aprendido a ser yo la que dice "hasta aquí", a decir "adiós" cuando al vaso ya no le cogía más agua, por más que me haya dolido tomar la decisión, por más que haya intentado evitar tomarla. No hay día que no piense en ello pero... ¿sabéis esa sensación de tranquilidad que se siente cuando sabes que has hecho lo correcto? Pues eso es lo que siento.

Y tranquilidad es lo que me invade últimamente y la sensación de estar haciendo bien las cosas también... y es que quizás ahora es cuando empieza todo, quizás es ahora cuando empiezo a vivir. Hay quien dice que estoy madurando... Hay quien dice que ha llegado mi momento.


Ahora, paciencia, despacito y buena letra, no quiero prisas...... aunque tampoco quiero pausas.




Just try and have a little patience
Have a little patience

domingo, 27 de abril de 2014

CARRETERA Y MANTA...

Como dice la canción, hoy me he levantado con la sonrisa puesta. No sé, será que llevo todo el fin de semana sola en casa, que ayer fue un buen día y que hace un día espectacular de primavera.

Trasnoché un poco así que no me he levantado excesivamente pronto, pero hoy no hay prisas y además, en esa cama se duerme tan bien... ¿Lo primero? Poner música, ¿lo segundo? Subirme a esa máquina del demonio para acabar dedicándole una gran sonrisa y un baile muy a lo Monica Geller al ver que ya son cinco menos y que el esfuerzo da sus frutos. 

¡Viento en popa a toda vela!

Y pasar el domingo en pijama, mi pijama favorito, uno de esos que yo llamo "pijama de chico pero no", la música sigue sonando, ahora una canción, ahora otra... y mientras voy bailando por casa muchas de ellas me llevan a pensar en lo ideales que son para subirse al coche, ponerlas a todo volumen y ponerse a conducir sin destino, sólo por el simple placer de sentirse libre".

En una de las canciones la escoba me hace de micrófono y en otra lo doy todo al más puro estilo Freddie Mercury con un rotulador en la mano... Who waaants to live foreveeeer!! Cerrar los ojos y dejar que la piel se erice mientras Wembley se viene abajo.

Y todo eso mientras mi mente sigue en la carretera, dentro de un coche, a veces conduciendo, a veces de copiloto. Recordando viajes en coche, imaginando otros nuevos.

No sé, quizás debería sacarme el carné.



You can be anything you want to be
Just turn yourself into anything you think that you could ever be
Be free with your tempo, be free be free
Surrender your ego - be free, be free to yourself

lunes, 21 de abril de 2014

CUANDO SIENTES QUE NECESITAS DOBLAR EL MAPA...

Hace un año, a estas horas, estaba en una casa de un barrio de las afueras de Madrid, cenando y tomando unos mojitos con una amiga y unas cuantas personas más, casi todos de diferentes partes de España e incluso algunos de otros lugares del mundo, personas que veía por primera vez. Unas horas más tarde, estaría un poco más a las afueras de Madrid, durmiendo acompañada de un gato que había decidido dormir a mi lado, apoyando su cabeza junto a la mía en la almohada, siempre que fuese a su casa. A estas alturas del año, Madrid ya era mi segunda escapada de dos mil trece después de Zaragoza. En verano llegaría la ruta por Italia.

Un año antes, por estas fechas, ya había estado en Madrid, estaba recién llegada de Elche, casi preparando las maletas para Zaragoza y con Liverpool en mente... y ni siquiera sabía que unos meses más tarde iría a Pamplona. Un no parar.

Este año aún no he cogido un tren o un avión a cualquier parte y la necesidad de salir de aquí se está convirtiendo en un nudo importante en el estómago. ¿Necesidad de escapar? Yo prefiero llamarlo "necesidad de coger aire y cargar las pilas" porque creo que llamarlo "no puedo más, necesito largarme al menos un par de días" suena muy desesperado.

En mente Valencia, un lugar que siempre me ha tratado muy bien y donde tengo grandes amigos. Un viaje que me apetece muchísimo, y es que ya van casi cuatro años sin bajar y creo que hay que ponerle remedio. Me apetecen los reencuentros, conocer a una personita, tomarme ese café pendiente y lo que surja... 

Hoy, a diferencia del año pasado, duermo en mi cama en Barcelona y sin la cabeza de un gato al lado de la mía en la almohada pero preguntándome si julio le vendrá bien a Valencia... 



lunes, 20 de enero de 2014

EN UN BANCO DE ALGUNA CIUDAD...

Son las seis y veinte de la mañana y ya me conoces, cuando no puedo dormir dar vueltas en la cama me desespera y necesito hacer algo, así que hoy he cogido mi libreta nueva de Barcelona, sí, de esas que no uso por si la letra me sale mal, y como es tan “yo” he decido estrenarla escribiendo algo que también es muy “yo”…

Aunque lo escribo tres días antes, feliz cumpleaños. Veintiséis primaveras ya y parece que fue ayer cuando en un rincón perdido del mundo me contabas que tenías veintiuno, yo andaba ya rozando los treinta. Uy, esto me ha quedado un poco abuela, ¿no?

Hace un rato, cuando me he sentado a escribir tan decidida, me he dado cuenta que no iba a ser nada fácil y es que hay cosas que son dificilísimas de poner en un papel cuando son tan “uno mismo”. Y es que si pienso en ti, si pienso en nosotros, si pienso en estos casi cinco años, sobre todo me vienen momentos, me vienen palabras cargadas de mil cosas, cosas a las que este bolígrafo es incapaz de ponerle tinta y darle forma, pero sé que sólo bastará con que las leas para que me entiendas…

Porque sé que si digo Isla Spain y Txumari puede que incluso hasta se te dibuje una sonrisa, o Antro, o jacuzzi. Y si digo valeriana e insomnio puede que recuerdes algún que otro rapapolvo. Pero sé que también un vuelo a Haití traerá algo bueno, o el primer Danbo de papel, mil fotos y alguna exposición, también las escapadas en bici, un mensaje desde un tren camino de Valencia, un mensaje a la vuelta, la llamada de un mosso el día de Navidad, una llamada un dos de abril de las de “me apetecía hablar contigo”. Mi tete, tu tata. Esos “qué pasa” después de “me das un abrazo…” también traerán algo que sentir. Unos candados. No olvido los “me enfadaré si vuelves a hacerlo” porque sé que iban de verdad. 


Un 7 de abril. Elche y un elefante ¿piensas en lo mismo que yo? Un primer whatsapp y la espera de un mensaje en la habitación de un hotel.

Zaragoza y un “buenos días” muy madrugador, un viaje en coche bajo la lluvia, un pueblo al que no volver, desesperación entre risas, una foto, una calle desierta, una cena, unas copas sin mi, una ducha peculiar, una nota en el espejo, una taza despistada, un espectáculo que grabar… un sofá.

La ruta de un vuelo. Danbo recién llegado. Alelujah y Kathryn Williams. ¿A dónde vamos hoy? Desayunos en la distancia. Un helado de yogur. Chocolate. Una taza de café. Un examen de inglés… Un “te echo de menos”, unas palabras en el blog, una respuesta. Aire. Una falda, un refugio. Un t’estimo. Una noche de verano y unas cuantas noches más…

Y así podrían ser muchas páginas más, y cuantas más cosas escribo otras tantas llegan buscando su hueco en el papel… y ¿sabes? ojalá el tiempo me regale muchas páginas más…

“No hay nada que no nos pille de paso siempre y cuando queramos ir. Sólo hay que saber cómo doblar el mapa”

PD. La próxima vez habrá un día, una hora y un tren. ¿Tomamos un café?



T’estimo.



(escrito el 17 de Enero de 2014)

domingo, 12 de enero de 2014

PUEDE QUE YA LO SUPIESES O PUEDE QUE NO...

  • No me gusta el jamón por muchas Js que tenga.
  • Me encantaría aprender a hacer grandes fotos. 
  • Colecciono tazas de ciudades y países. 
  • Subrayo con lápices de colores las frases que me gustan de los libros que leo. 
  • Me encanta tener fotos de la gente a la que quiero en la pared. 
  • Si un gajo se me rompe al pelar una mandarina o al separarlo del resto, ya no me lo como. 
  • No me gusta la horchata pero sí las chufas. 
  • Adoro ser zurda.
  • Mi ojo izquierdo es azul. 
  • Con cuatro años ya cantaba el himno del Barça. 
  • Tengo sangre del sur pero me siento mucho más cerca del norte. 
  • Con unos pocos meses de vida estuve muy enferma y tuvieron que reanimarme una vez. 
  • Me pierde el chocolate. 
  • Tengo debilidad por los bolsos. 
  • Me encanta viajar. 
  • Me compro libretas de las bonitas para escribir y no las uso porque me da pena estrenarlas por si me sale mal la letra. 
  • Soy malísima jugando a los dardos.
  • Mi ojo derecho es marrón. 
  • Tengo en casa el vaso de la pinta de Guinness que me tomé en el mítico Temple Bar de Dublin. 
  • Me relajo haciendo manualidades, sobre todo con fieltro. 
  • Me encanta el sushi pero no sé comer con palillos. .
  • Hace catorce años que llevo un aro de plata en el dedo corazón de mi mano izquierda. 
  • Estudié Euskera durante un año. 
  • Con cuatro años me pasé un mes ingresada en el hospital por culpa de la escarlatina. 
  • Nunca he tenido gripe. 
  • Mi prenda de ropa favorita es una falda hippie de color verde que me compré en una tienda ambulante al lado de la playa hace ya unos veranos en Cambrils.
  • Han conducido cientos de kilómetros en un sólo día para conocerme en persona y pasar unas pocas horas conmigo en dos ocasiones.
  • Las canciones de Dani Flaco me han conquistado.
  • Cuando veo llorar a alguien que me importa acabo llorando yo también.
  • No digo "te quiero" si no lo siento de verdad.  
  • Mi primer viaje en avión duró veinte minutos. 
  • No concibo la Navidad sin "Love Actually". 
  • Me encantan los desayunos a dos aunque hayan kms de por medio.
  • "No" es de esas palabras que debería aprender a decir más a menudo.
  • Valencia fue la ciudad a la que viajé sola por primera vez. 
  • Soy capaz de tomarme un café con leche a cualquier hora del día. 
  • Soy filóloga inglesa y nunca he estado en Londres. 
  • En verano siempre siempre llevo una cadena de plata muy finita en el tobillo derecho. 
  • Soy incapaz de salir sin reloj de casa. 
  • "La Princesa Prometida" fue la película de mi infancia. 
  • Me encanta escribir y recibir cartas/postales.
  • No sabría vivir lejos del mar. 
  • En Second Life conocí a cuatro personas muy importantes para mi. 
  • Me encanta la filosofía de vida de Albert Espinosa. . 
  • Soy de Cola Cao.
  • Me encantan los calcetines de dedos. 
  • "Friends" es mi serie favorita. 
  • "Cocodrilo Dundee" y "Fantasía" fueron mis dos primeras películas en el cine. 
  • De pequeña convertía mi habitación en un colegio en el que mis muñecos eran mis alumnos. 
  • He estado a punto de comprarme pantalones de pijama de chico para dormir más de una vez.
  • Uno de mis sueños es tener un golden retriever y pasear con él por la playa.
  • Estuve varios meses viendo "El diario de Bridget Jones" cada sábado por la tarde. 
  • Guardo todos los recuerdos de mis viajes en una maleta de madera de estilo vintage. 
  • El 23 de Abril es mi día favorito del año. 
  • Perdono con demasiada facilidad.
  • "El Pequeño Claus y el Gran Claus" (H.C Andersen) fue mi primer libro. 
  • No he visto la saga de Star Wars.
  • "La Sombra del Viento" es mi libro. 
  • Disfruto enseñando inglés.
  • Volvería a repetir todos mis viajes.
  • No he probado el gin tonic.
  • En mi mp3 hay música de estilos y años muy diferentes, y también frikadas.
  • Tuve tres pollitos de colores de pequeña (rojo, naranja y verde). 
  • Hace cinco años me planteé cambiar de ciudad por amor.
  • Llegué a tener empapelado mi cuarto con posters y fotos de Take That.
  • No soporto la nata en la leche caliente.
  • Si me tomo una cerveza tiene que ser con limón.
  • El mejor capuccino me lo tomé en Roma el verano pasado.
  • Tengo una mancha pequeñita de nacimiento en la rodilla derecha que siempre me ha parecido un caballito de mar.
  • Hace unos años fui moderadora en un foro de fútbol.
  • Siempre he sido fan de Snoopy.
  • Descubrí los mojitos hace tres veranos.
  • Tengo demasiada paciencia.
  • Me gustan mucho los viajes en coche.
  • Fui más de Oasis que de Blur.
  • Tengo dos piercings.
  • Xavi Hernández es mi jugador.
  • Vivo enamorada de Barcelona.
  • Puedo pasarme una tarde entera en una cafetería si la compañía vale la pena.
  • He aprendido que la felicidad se esconde en los pequeños momentos.
.............


Y otras tantas cosas que seguramente ya sabes.... o no.


lunes, 9 de diciembre de 2013

EL LUNES EMPIEZO...

¿Quién no se ha dicho eso alguna vez en su vida? Dietas, deporte, dejar de fumar... 

Qué será que necesitamos que sea lunes para empezar a hacer o dejar de hacer algo. ¿Qué pasa? ¿El resto de días no son efectivos? Tampoco es que los lunes sean efectivos al 100% porqué igual que hacemos el propósito lo deshacemos decidiendo vivir en un eterno domingo.

Si yo os contase la de cosas con las que he dicho "el lunes empiezo" no acabaría nunca. Cada semana tengo una dieta nueva que empezar "el lunes", me borré del gimnasio (las dos veces que me he apuntado) porque el lunes en el que iba empezar a ir en serio nunca llegaba y así un sinfín de cosas... Pero esta vez es diferente. Me lo he propuesto, tengo un plan de ataque y alguien que me va a ayudar a ello, si consigo ser constante durante al menos quince días y veo progreso sé que no lo dejaré.

En mi vida, el deporte nunca ha sido algo prioritario y aunque lo considero importante nunca me he arrancado. Sí que de pequeña y adolescente jugué unos años a baloncesto e hice natación, un año aprendí a jugar a tenis en un casal de verano, otro verano hice gimnasia rítmica (sí sí, lo que leéis, era pa verme!), hice aerobic varios años y era de las que prefería jugar un partidillo de fútbol con los niños de mi clase que quedarme cotilleando con las niñas... Eso sí, tengo claro que no soy carne de gimnasio (véase el resultado unas líneas más arriba), me aburre y si tengo que ir sola más, lo he intentado varias veces, pero nada, al final el único deporte que practicaba era el de pagar y no ir. 

Pero conforme pasa el tiempo soy más consciente que tengo que hacer algo con mi cuerpo, que llevo una vida demasiado sedentaria y que a la larga me pasará factura (si no lo está haciendo ya), no sé, al menos quiero poder subir escaleras sin echar los higadillos cuando llego arriba!!


Nunca se me ha dado bien correr, mi resistencia es nula, andar ando los kms que hagan falta pero correr... eso es otra historia, pero voy a unirme a Maf en su planning de correr en la dirección adecuada. Me apetece probarme, ponerme el reto de "unos minutos más" cada día y sé que si consigo progresar habré ganado mucho más que resistencia. Ganaré confianza, me daré cuenta que no soy un "cuerpo-escombro" y hasta me gustaré. Y sé que eso tendrá consecuencias en otras cosas.

No pretendo llegar a correr la Marathon des Sables ni la media maratón de Barcelona, pero sí me apetece empezar a conocer dónde está mi propio límite, hasta dónde puedo llegar, sentirme bien... 

Necesito abrir los pulmones y ya no puedo dejarlo para otro lunes...



I don't know where the limit is, 
but I know where it is not
- Josef Ajram -


lunes, 2 de diciembre de 2013

YA NO HAY NADA QUE DECIR...

... es decir que ya no hay nada.

Resulta curioso como gente que en su día formó parte de tu vida, pretende volver a ella como si no hubiese pasado el tiempo, y aún resulta más curioso cuando se trata de alguien por el que incluso te planteaste dejar tu ciudad, tu familia y tus amigos, y a cambio él te dejó de una de las peores maneras posibles, engañándote y por partida doble. 
Sí, resulta curioso.

Y yo, que en estos cinco años he cambiado, he vuelto a sentir, he crecido y he avanzado... actúo como si nada, como si no pasase nada porque es la verdad, no pasa nada... y eso es lo que siento cuando paso página... nada. 

Reconozco que la primera vez que lo intentó hace unos meses fui seca, me pilló por sorpresa y necesité mi escudo. Esta vez llegó sin saludo previo, con una de esas preguntas tontas que tienen como único propósito iniciar una conversación. Contesto, hablamos, me pregunta cómo estoy, cómo me va todo y respondo la verdad, que estoy muy bien. Por educación hago lo mismo, aunque, siendo sincera me interesa más bien poco lo que me pueda contar. Me comenta que se había acordado de mi unos días antes por algo que le recordó a sus vacaciones en Barcelona conmigo, salen algunos recuerdos de aquellos días, río, ya no duele, es un simple recuerdo, uno más de todos los que forman parte de páginas pasadas y capítulos acabados de mi vida. Él se siente cómodo y va cogiendo confianza. A mi mente vienen posibles frases que podrían ser puñaladas pero sería demostrar despecho y darle mucha importancia a algo que no duró tanto como para merecérsela.

Y antes de las buenas noches aparecieron los cargos de conciencia con forma de "¿algún día me perdonarás?". Mi respuesta. clara y sencilla. "La verdad es que después de cinco años no se trata de perdonar o no, si no de pasar página, y yo lo he hecho, igual que he hecho con otras tantas cosas en estos años". Para él eso es un no a su pregunta, por lo que me asegura que seguirá intentando que lo perdone. Pues vale...

Su despedida, un "sabes que si necesitas algo sólo tienes que avisar... fuimos un buen equipo". La mía, un "sí, y breve también"

Seguramente le sorprendería saber que decidir perdonarle o no nunca me quitó el sueño, en cambio sí lo hizo el querer levantarme y seguir adelante.





jueves, 17 de octubre de 2013

LAS GRANDES DECISIONES...

.... ya fueron tomadas hace tiempo aunque uno aún no lo sepa.

Debo reconocer que desde hace unos días, desde el domingo para ser más exactos, me siento liberada. Y es que cuando uno consigue dar el paso de tomar una decisión importante con respecto a algo que le ha hecho sentir más mal que bien durante tantos años, es inevitable tener esa sensación de libertad.

Una libertad que, siendo sincera, también da un poco de vértigo. Ahora me toca volver a situarme, volver a reorganizarme, y al mismo tiempo a ser consciente que los años han pasado, que yo ya no tengo la edad que tenía entonces ni mi vida es la misma que hace cuatro años y medio.

Sé que ahora vendrán unos días más bien feos, en los que tendré que escuchar cosas que ni serán justas, ni serán ciertas, o quizás simplemente estoy presuponiendo mucho y finalmente no pasa nada. 

Pero sea lo que sea, pase lo que pase, la decisión ya está tomada.



viernes, 2 de agosto de 2013

PARA VIVIR, HACE FALTA VIVIR...

... creo que no deberíamos olvidarlo. (Albert Espinosa)


Hace ya dos meses de la última vez que abrí esta puerta, me senté en el sofá y me puse a escribir. Claro que ese día no subí las persianas, ni siquiera di la luz. Supongo que de ahí que lo que dejé salir sólo fuesen colores grises. Hoy, después de llegar, abrir la puerta y echar un vistazo, me he animado a subir las persianas, abrir las ventanas de par en par y dejar que entre el aire. Incluso he puesto música. Y aquí estoy, en el sofá de mi pequeño rincón, un sofá, que no sé por qué pero me gusta imaginar que es blanco, y de fondo sonando Blaumut, unas letras de esas que "fan estiu" (hacen verano) y que no sé por qué, pero me devuelven a Cadaqués... y me gusta esa sensación.

Volviendo a leer lo que escribí aquel día me doy cuenta de que pequé de impaciente (uno de mis tantos defectos) y aunque puede que alguna de esas sensaciones siga presente sé que es diferente, que ahora me siento más tranquila. Aunque reconozco que esa impaciencia me ha ayudado a soltar lastre, de mejor o peor manera, pero lo he hecho. Sé que el gran paso está por dar pero haber podido soltar me ha ayudado a que el día que diga "hasta aquí" todo sea menos drástico y violento. En cuanto al trabajo, al final conseguí algo de aire en julio y en octubre empezaré una nueva etapa en el mismo lugar, esta vez subo un peldaño. Sé que es más responsabilidad, pero me apetece involucrarme, tengo muchas ideas y ya que me dan la confianza y la oportunidad de poder contribuir para que este proyecto siga adelante, no pienso desaprovecharla. Quiero sacar lo mejor de mi, lo mucho que aún me queda por dar, quiero avanzar y sé que este es un buen paso adelante.

Hace dos semanas que cumplí los 33 y desde entonces todo se ha vuelto de un color verano que me encanta, azul cielo, color arena, azul mar... Y es que no sé por qué siempre desconfío del verano cuando viene demostrándome desde hace tiempo que es lo mejor del año. Esta vez me ha quitado mi paraíso pero me lo está compensando... días con amigos, playa, sol, luz, montaña, paciencia premiada en forma de cariño y hasta me ha traído mi primera vez en una tabla de surf de verdad. También ha venido acompañado de algo inesperado y que me apetece disfrutar pero para lo que tengo que respirar y saber guardar calma y sobre todo, no pensar más de la cuenta... Simplemente disfrutarlo, eso es lo único que tengo que hacer.

Y por si fuese poco, mi verano se ha puesto de acuerdo con el de una de mis mejores amigas y ha decidido llevarnos a Italia, nos concede doce días para recorrerla de norte a sur, desde el Adriático al Tirreno, y poder conocer así muchas de sus caras. Y también para volver a Roma, la "cittá eterna", diecisiete años después.

Me va a venir bien, todo lo que está pasando me va a venir bien para cargar las pilas, para coger con ganas la vuelta.

Y ahora, si me lo permitís, voy a bajar un poco la persiana, lo justo para que no entre tanto calor pero lo suficiente para que entre la luz y así, seguir con "Brújulas que buscan sonrisas perdidas", ahora que hay calma me apetece Albert Espinosa, que al igual que Blaumut, me da también sensación "d'estiu".



... Sail