lunes, 21 de abril de 2014

CUANDO SIENTES QUE NECESITAS DOBLAR EL MAPA...

Hace un año, a estas horas, estaba en una casa de un barrio de las afueras de Madrid, cenando y tomando unos mojitos con una amiga y unas cuantas personas más, casi todos de diferentes partes de España e incluso algunos de otros lugares del mundo, personas que veía por primera vez. Unas horas más tarde, estaría un poco más a las afueras de Madrid, durmiendo acompañada de un gato que había decidido dormir a mi lado, apoyando su cabeza junto a la mía en la almohada, siempre que fuese a su casa. A estas alturas del año, Madrid ya era mi segunda escapada de dos mil trece después de Zaragoza. En verano llegaría la ruta por Italia.

Un año antes, por estas fechas, ya había estado en Madrid, estaba recién llegada de Elche, casi preparando las maletas para Zaragoza y con Liverpool en mente... y ni siquiera sabía que unos meses más tarde iría a Pamplona. Un no parar.

Este año aún no he cogido un tren o un avión a cualquier parte y la necesidad de salir de aquí se está convirtiendo en un nudo importante en el estómago. ¿Necesidad de escapar? Yo prefiero llamarlo "necesidad de coger aire y cargar las pilas" porque creo que llamarlo "no puedo más, necesito largarme al menos un par de días" suena muy desesperado.

En mente Valencia, un lugar que siempre me ha tratado muy bien y donde tengo grandes amigos. Un viaje que me apetece muchísimo, y es que ya van casi cuatro años sin bajar y creo que hay que ponerle remedio. Me apetecen los reencuentros, conocer a una personita, tomarme ese café pendiente y lo que surja... 

Hoy, a diferencia del año pasado, duermo en mi cama en Barcelona y sin la cabeza de un gato al lado de la mía en la almohada pero preguntándome si julio le vendrá bien a Valencia... 



1 comentario :

Bego dijo...

Estoy bastante segura de que julio es un buen mes para visitar Valencia ;)