Si te soy sincera, no sabía cómo empezar a escribir esto, sólo sé que necesitaba hacerlo y pensé que empezar con lo primero que diría si volvieras, con lo que más me interesa saber, estaría bien.
No sé si hago bien escribiéndote, aunque ya lo hice hace más de un mes después de haber estado cerquita tuyo. Pero sabes que haberlo hecho antes de ir no habría sido justo, sobretodo para mí, estaba allí por otra razón y por nada del mundo quería dejar de disfrutarlo. Mentiría si te dijera que no me acordé de ti. Cómo no hacerlo estando donde estaba y siendo tú... tú.
Hay tantas cosas que me gustaría contarte, tantos momentos guardados en la recámara por si algún día... Lo sé, no debería ni guardarlos por si algún día ni pensar en ese por si acaso. Pero dime tú cómo se hace eso, llevo siete meses intentándolo pero sin mucho éxito, porque sigues siendo la primera persona que me viene a la cabeza cuando tengo algo que me gustaría contar. Y te aseguro que no hay día que no piense en arriesgar y que sea lo que Dios quiera pero siempre me echo atrás.Por eso hay cosas que ya no cuento, creo que al final también he acabado usando gafas de sol. En el fondo yo también soy una cobarde.
Sé perfectamente qué me dirías si leyeras esto o te contase todo lo que me guardo, sé perfectamente cómo me mirarías si te tuviera delante. Encenderías un cigarro, mirarías al suelo, me mirarías, te diría “¿qué?” y responderías “nada”. Vamos, como siempre, pero con la ventaja de que siempre he sabido qué había detrás de tus “nada” y por eso no necesité más respuesta.
Lo sé… hay algo que se llama cerrar capítulos, pasar páginas… sólo que, a veces, por más libros que uno escriba, hay capítulos que nunca se consiguen cerrar y lo único que se puede hacer es aprender a vivir con ellos, eso hago, intentar vivir con este capítulo de cuatro años medio abierto…
Después de varias horas aquí sentada, entre algunas lágrimas a ratos, había escrito muchas cosas que finalmente he decidido borrar, no sé, prefiero guardármelas para mí, ya sabes, por si acaso… No sé si algún día nos volveremos a cruzar por el camino, aunque sé que no depende de mí. Yo sólo sé que me encantará volver a verte. En el fondo, hay cosas que nunca se pierden y tú y yo, por mucho que hemos intentado evitar que las cosas sucedieran, nunca nos hemos perdido... bueno, tampoco pusimos mucho empeño en intentarlo. Y aunque no lo pueda parecer sé que esa decisión fue la mejor, aunque doliera, que seguro que dolió.
Y ya que he empezado con algo que me gustaría preguntarte, termino con algo que me gustaría decirte…. Te echo mucho de menos.


















Descansar descanso más bien poco y si duermo más horas de las que mi cuerpo se ha acostumbrado (5-6 horas) me levanto como si me hubieran dado una paliza, así que lo de dormir 8 horas me queda bastante lejos si es que quiero ser medio persona durante el día. Las consecuencias son claras, algún kilo de más, los planes de ir a la playa día sí día no ni se empezaron, volver al gimnasio y ser constante no pasó de semana y media, el poco moreno que había cogido de esos días de solárium en el gimnasio ya se está esfumando y cero soluciones al qué hacer con mi vida...

















