miércoles, 6 de marzo de 2013

UN PUZZLE DE TRES PIEZAS...

Desde pequeños nos han enseñado a jugar con ellos, empezábamos con los que tenían poquitas piezas, los fáciles decían, y a medida que crecíamos íbamos añadiéndoles más y más piezas hasta llegar a puzzles de más de mil.  

¿Y no es la vida un puzzle en el que, como piezas, intentamos encajar?

Sólo sé que quizás en la vida, al contrario de lo que pensábamos cuando no levantábamos más de tres palmos del suelo, los puzzles más difíciles son los que menos piezas tienen. Y es que es difícil encontrar esas piezas únicas con las que encajar, piezas que te dejen ser tú, que te permitan ser libre, que no te juzguen y que no te intenten cambiar. Piezas que simplemente se coloquen a tu lado, o tú al lado de ellas y se queden ahí para siempre.

En mi vida hay varios puzzles muy importantes pero hay uno que, además, es especial, quizás porque a pesar de llevar toda una vida existiendo es ahora cuando se ha terminado de montar. Este puzzle tiene tan sólo tres piezas pero son tan únicas, tan iguales y a su vez tan diferentes, que aunque vivan en cajas separadas siempre se acaban encontrando. Piezas que encajan en una única combinación o de dos en dos en tres posibles combinaciones. Cada una tiene sus propios puzzles, su propia caja, pero en su reverso el mismo dibujo que las une y que hace que siempre acaben volviendo. Piezas llenas de paciencia, de miedos, de comprensión, de cariño, de confianza, de silencios y de miradas, piezas que se dejan llevar, que cuando se colocan una al lado de la otra logran respirar y se dedican a sentir y a vivir.

Y es sólo cuando dejas de buscar la explicación que consigues disfrutarlo. Simplemente es así. 

Claro que, a veces, esta es la explicación más difícil de digerir.

3 comentarios :

Bea_Tou dijo...

Te ha quedado este post muy Albert Espinosa eh? :P

Anónimo dijo...

Eres afortunada si has encontrado las piezas que encajan contigo... Yo aún estoy buscando :)
Besotessss!!!

Inma dijo...

Guapi!! Pasate por mi blog que te he dejado una sorpresilla!