lunes, 20 de julio de 2009

HORA ARRIBA, HORA ABAJO...

Que rabia da que se acabe un fin de semana cuando estás la mar de agusto y desearías que volviera a ser viernes o sábado.

Eso es lo que nos ha pasado hoy a Marta, Xavi y a mí.

Después de un sábado de rebajas, playa y heladito, se ha presentado un domingo de comida y siesta debajo de los pinos y tarde en la playa, despues hemos pensado en ir a terminar el día en mi "paraíso" donde estaba parte de mi família, cuando hemos llegado estaban apunto de marcharse así que me han dejado la llave, me han explicado 4 cositas y nos han dejado solos.

Ideal, vamos!

A eso de las 8 estábamos metidos en la piscina.... con el agua buenísima y con pocas intenciones de salir en un buen rato. Después de darnos un baño y cuando ya casi era de noche, hemos preparado algo de cena, hemos cenado fuera y se estaba genial! (lástima de los mosquitos hambrientos jeje). Y cuando más tranquilos estábamos, cuando más hemos repetido lo de "podría haber sido viernes o sábado!" hemos tenido que volver a casa.

La verdad es que se estaba genial allí a esas horas.....tranquilidad, casi silencio... Hacía tiempo que no estaba así en mi paraíso, y en esos momentos ha sido ponerme a hacer memoria y en un momento me han empezado a venir muchísimos buenos recuerdos a mi mente.

Noches enteras jugando al Risk, al Monopoly o simplemente tumbados en el borde de la piscina mirando al cielo esperando ver alguna estrella fugaz, el famoso batido (colacao fresquito) antes de irnos a dormir. Galletas María con mantequilla y meremelada de fresa en el desayuno, mañanas enteras en la piscina, siestas en el césped, partidos de básquet en la piscina, luchas desiguales al borde del agua, el olor de la leche con pan que cada noche cenaba el "yayo", las paellas valencianas del padre de mi tío, los paseos hasta la fuente, mi carrera calle abajo huyendo de un perro enorme, las guerras de globos de agua, el loro Tomeu silbando el himno del Barça e imitando nuestras voces... tantos y tantos recuerdos que han conseguido hacer que ese pequeño trocito de mundo se haya convertido en mi paraíso personal, al que cada vez voy menos y del cual me cuesta tanto marcharme...

Lo dicho, una pena que ciertos fines de semana no puedan durar, al menos, unas horas más.

A pesar de esas horas de menos, ha sido un gran fin de semana... Mañana lunes otra vez, y toca empezar con el gimnasio... que no me pase nada!!!

1 comentario :

El Hidalgo Informático dijo...

Ya te digo... a mi me pasó algo parecido este domingo... también tras la playa y unos mojitos... ufff

Un besazo.